viernes, febrero 29, 2008

Espectro Bipolar

El concepto se refiere a que los tipos de bipolares se encuentran entre un amplio rango de cambios del ánimo. No se ubican en puntos discretos, como BPI y BPII, sino que se distribuyen en un continuo que va desde manía severa hasta depresión severa.

Con esa idea en mente, se desarrolló un simple sistema de nomenclatura para ciertos puntos de referencia:

"M" (Manía severa), "m" (manía menos severa o hipomanía), "d" (depresión menos severa), "D" (Depresión severa, unipolar).

Entonces, "mD" representa un caso de hipomanía con depresión mayor. El orden de las letras también indica si el paciente ha tenido primero episodios de manía y luego de depresión ("MD") o vice versa ("DM").

Se dice que la Manía unipolar ("M") es muy rara o no existente. Lo que generalmente ocurre es un tipo "Md".

La hipomanía unipolar ("m"), sin depresión, no aparece en la literatura. Se especula que es una condición que podría existir en la población en general, pero al ser personas con una funcionalidad social "normal" se les define como exitosas, en lugar de individuos que sufren algún tipo de desorden o trastorno.

Referencia: Angst J, Felder W, Frey R, Stassen HH. Arch Psychiatr Nervenkr. 1978 Oct 9;226(1):57-64. The course of affective disorders. I. Change of diagnosis of monopolar, unipolar, and bipolar illness.

Tomado de http://en.wikipedia.org/wiki/Bipolar_spectrum

Otros problemas de salud

Les había contado que el Dr. me prescribió bupropion HCL SR 100 mgs. En la farmacia me dieron el de marca Wellbutrin SR. Me llamó la atención que adjuntaron una guía sobre el riesgo de suicido relacionado con los antidepresivos. Dice que los antidepresivos podrían incrementar los pensamientos y acciones suicidas en algunos niños, adolescentes y jóvenes adultos cuando se empieza a tomarlos.

También les conté que el Dr. me mandó exámenes para ver los niveles de Tegretol, es decir, carbamazepina, en la sangre. Resultó que estoy casi en el límite inferior. Así que me aumentó la dosis en 200 mgs por las mañanas. Hoy empecé.

Además, el examen sirvió para medir otros indicadores, como los niveles de lípidos. Así descubrimos que el colesterol está ligeramente por arriba del límite superior, y que los triglicéridos están bastante más arriba. Así que ya empecé a hacer dieta: nada de carne roja, huevos, lácteos, ni grasas saturadas. Estoy comiendo avena, pescado, y frutas.

Hoy me hice un examen informal, de esos que hacen en los supermecados, y me salió normal el colesterol, ¡después de una semana de avena! Espero que sea correcto el diagnóstico. Pero me tomaron la presión y estaba alta: 160/97, esto de seguro debido al sobrepeso. Así que debo esforzarme más. Estoy iniciando con una rutina ligera de ejercicios, y espero perseverar.

Saludos.

jueves, febrero 28, 2008

Humor de Quino




- Sí, mire, Fabiana, la llamé para advertirle que por favor hoy sepa disculparme. ¡¡Estoy en uno de esos días!!..

viernes, febrero 22, 2008

¡Ahora, antidepresivos!

Tenía que ir de nuevo con el doctor. Iba decidido a cambiar de medicamento porque los efectos del Tegretol por las mañanas no me gustan. Me cuesta mucho despertarme. Siento la cabeza como grandota y pesada.

Le conté al doctor que no ha sido fácil trabajar en mi proyecto y que hubo al menos dos días en los que me levanté muy tarde de la cama. Le dije que me sentía confundido. No sé qué se debe al cerebro y al medicamento, y qué a cuestiones psicológicas.

Me escuchó con paciencia. Me dijo que debíamos hacer exámenes para ver los niveles de Tegretol en la sangre y poder ajustar la dosis.

Luego me dijo que seguramente he estado deprimido y que es necesario darme un antidepresivo.

Me asusté un poco. Reconozco que tengo algo de depresión pero, después de leer sobre los posibles inconvenientes de los antidepresivos, no me gustó la idea. Se lo dije. Enfaticé sobre la posibilidad de combinar estabilizadores del ánimo con psicoterapia.

Nuevamente me escuchó. Luego me dijo con firmeza y un poco de ironía: "nadie puede curar lo que ocurre en el cerebro sólo con palabras, a no ser que tenga el don del Espíritu Santo".

Me tranquilizó diciendo que el antidepresivo que me recetaría es uno de los más inofensivos. Me explicó que con Tegretol estamos evitando los episodios de manía, pero que ahora necesitamos evitar los depresivos.

Finalmente cedí. Confío en los expertos, en los médicos. Me madó a tomar Bupropion.

Veremos qué pasa. Ya les contaré.

jueves, febrero 21, 2008

Ser Bipolar: ¿Don o maldición?

Con algunos miembros del grupo virtual de jóvenes bipolares se ha dado un debate interesante sobre si la bipolaridad es un don (un regalo) o una maldición. Aquí les comparto algunas de las ideas. Los nombres son ficticios, por los problemas de etiquetamiento social (aunque los que piensan que es un don no tienen problema con eso).

Alexis:

La bipolaridad está lejos de ser una enfermedad o un trastorno...

...resulta que soy poseedor de un gran don, el cual hace que mis emociones sean más intensas que las de la mayoría de la gente. Lo particular de este don es que sólo puede ser don si se conoce que se posee y se cultiva, de modo de poder canalizar lo que eran antes, emociones desordenadas, en algo armónico y ventajoso para mi vida...

...tenemos pues, los bipolares, una fuente de apoyo con que los no-bipolares no cuentan: el poder disfrutar con mayor intensidad la vida. La clave para machacar los conatos de depresión es romper con la monotonía, mantenerse ocupado y hacer deporte, mucho deporte en nuestro preciado tiempo libre. ¡Cómo me ha ayudado mi pasión por la observación de aves!

Danilo:

¡Qué bueno que lo mires desde ese punto de vista!

Ahora... no todos tenemos la dicha de verlo así... es un poco difícil ser así de optimista cuando uno piensa en el suicidio como una buena opción para acabar con todo rápido...

Cuando el deporte se vuelve monótono, la música es la misma (por más difícil que sea para mí escribir esto porque amo la música), tocar guitarra da lo mismo, leer no motiva ... no inspira ... da hueva, el trabajo es una tortura donde uno se tiene que negar a sí mismo todos los días.

Mujeres son todas lo mismo, siempre con miedo de tener una relación seria ya que uno le afecta demasiado a la gente que uno más ama. No hay estudios ... por ende, todo es más difícil... desmotivado con TODO.

La verdad, no dan ganas de seguir... ¿Para qué? A veces lo único que lo hace a uno seguir es el "¿qué pasará?" o "quiero ver que va a ser de mi vida".

¿Tonto? Pueda que sí.

Desde mi punto de vista, no es un don ... pero tampoco es una "maldición", no es algo malo. Tiene sus ventajas y tiene sus desventajas, como cualquier cosa en la vida...

¿Seremos como cualquiera? Estoy casi seguro que no, por algo somos bipolares, ¿no?

Aunque sí se puede usar bien lo que tenemos. Eso sí lo creo.

¡Es dificil tener 25 años, tenerlo "todo", pero a la vez tener nada!

¿Valdrá la pena todo? ¿Valdrá la pena seguir? ¿Valdrá la pena tratar después de años y años de siempre caer y tener que volver a empezar de cero? Uno se cansa...

William:

Danilo, cabal, eso le estaba hablando yo a Alexis. Me encanta que él haya encontrado la felicidad que ha encontrado, y con honestidad el poder decir "es un don."

Yo no lo veo como don. No me siento "feliz" de "tener" esto... si es que de verdad tengo algo. No me siento cómodo con la etiqueta de "bipolar", pero la uso cuando me conviene y para que la gente me entienda o me deje en paz cuando hago/siento algo "anormal."

Comprendo (creo que todos comprendemos) tu punto de vista. Yo no logro verlo como una bendición, y muchas veces he sentido exactamente lo que vos dijiste. Me entristece saber que lo estás sintiendo ahorita. Irónico, ¿no? Igual puede ser que así­ ande yo mañana.

Es difí­cil... a veces demasiado difí­cil. Demasiadas veces me he sentido como Danilo y nunca me he sentido como Alexis, pero he encontrado cierto balance en los últimos meses y pienso que en este momento estoy bastante bien, y lo agradezco de sobremanera. Todo es ciclos, ¿no?

sábado, febrero 16, 2008

Poem to Both

Smile, however, because the sun rose this morning, and
Though your face might remain in the shadows
Millions are bathed in light
Rejoice, then, for the earth awakens when it rains
Though you are lying in bed with your sheets up to your neck
Emptying your soul with tears
Fearful of the thunder
Breathe, my friend, for the air is clean somewhere
Though cigarette smoke and smog surround you
Pray, though, for hope exists in my heart
If not in yours of late
And when we pray for the same thing, our thoughts are joined
And our prayers are answered
Struggle, then, for you'll recover
Though you feel crippled and battered
Lift your head, though your tears may show
Don't hide the beauty of your face to the world
Love, I say, for such misery
As has haunted you and haunted me
Is not eternal
And don't despair, for I
Who was often lost in the desolation that you're sinking in today
Am writing you these comforting words, with love

C.W.

Poema para los dos

Sonríe, sin embargo, porque el sol salió esta mañana, y
Aunque tu cara quede envuelta en sombras,
Hay millones bañados en luz.
Regocíjate, entonces, porque la tierra se despierta con la lluvia
Aunque estás metido en tu cama con las sábanas hasta el cuello
Vaciando tu alma con lágrimas,
Temiendo los truenos.
Respira, mi amigo, porque el aire es puro en algún lugar
Aunque estés rodeado del humo de cigarros y de smog
Reza, sin embargo, porque existe esperanza en mi corazón
Aunque en el tuyo no, últimamente
Y cuando rezamos por la misma cosa, nuestros pensamientos se unen
Y nuestras oraciones son escuchadas
Esfuérzate, entonces, pues te recuperarás
Aunque te sientas hecho trizas y destrozado.
Alza la cabeza, aunque muestres tus lágrimas
No ocultes la belleza de tu cara al mundo.
Ama, te digo, pues tal miseria
Como la que te ha perseguido a ti y a mí
No es eterna.
Y no te desesperes, pues yo,
Quien vivía perdido en la desolación en la que te estás hundiendo,
Te estoy escribiendo estas palabras de aliento, con amor.

C.W.

viernes, febrero 08, 2008

Medicamentos, pero con psicoterapia

En la revista Psychology Today (Jan.-Feb. 2008) apareció un breve artículo, firmado por Amy Maxmen, en el cual se aborda algo interesante sobre el trastorno bipolar.

Mi traducción:

En el trastorno bipolar, los episodios depresivos inhabilitan más al paciente y duran más que los episodios maníacos, por lo que con frecuencia se prescriben antidepresivos junto a los estabilizadores del ánimo. Sin embargo, un estudio reciente del NIMH (Instituto Nacional de Salud Mental) enfatiza que la prescripción de antidepresivos puede causar más daño que bien, al provocar un rápido cambio de ánimo hacia la manía.

Entonces, adicionar psicoterapia a la ecuación puede ayudar. Otro estudio muestra que llevar psicoterapia mientras se toman estabilizadores del ánimo funciona mejor para recuperarse en las habilidades de relación con otras personas y en la forma en que llevamos la vida.

David Miklowitz, un investigador en ambos estudios, dice que una psicoterapia intensiva trabaja mejor cuando se concentra en los disparadores que provocan episodios depresivos. El punto es que mejoras sostenibles usualmente requieren muchas sesiones durante el transcurso de varios meses. "No es suficiente una versión de comida rápida", dice Miklowitz.

Tres tipos de terapia

Estos métodos de tratamiento son recomendados para el trastorno bipolar, pero pueden ayudar a resolver otros problemas:

1. Terapia enfocada en la familia, ayuda a reducir tensiones en casa por medio de la enseñanza de cómo apoyar al paciente y al resto de los familiares.

2. Terapia cognitiva sobre el comportamiento (conductual), consiste en ejercicios que ayudan al paciente a identificar pensamientos auto-destructivos y a pensar en soluciones proactivas, como programar actividades sociales.

3. Terapia interpersonal y de ritmo social, enfatiza la necesidad de estabilidad en las relaciones, en las rutinas diarias, y en los hábitos de dormir. Si el paciente tiene un horario de trabajo muy complicado y compañeros de trabajo que le hacen la vida difícil, él o ella deberían considerar buscar una nueva ocupación.

jueves, febrero 07, 2008

Factores de riesgo para el suicidio

Las investigaciones médicas muestran que entre los factores de riesgo para el suicidio se incluyen:

1. Depresión y otras enfermedades mentales, o el abuso de substancias (generalmente en combinación con un trastorno mental)

2. Eventos estresantes de la vida, en combinación con otros factores de riesgo, como la depresión. Sin embargo, el comportamiento suicida no es una respuesta normal al estrés

3. Intentos previos de suicidio

4. Historia familiar de trastornos mentales o abuso de substancias

5. Historia familiar de suicidio

6. Violencia intrafamiliar, incluyendo abuso físico o sexual

7. Armas de fuego en la casa (el método más usado)

8. Encarcelamiento

9. Exposición al comportamiento suicida de otros, como familiares, compañeros, o figuras públicas

La investigación también muestra que el riesgo de suicidio está asociado con cambios en los químicos del cerebro llamados neurotransmisores, incluyendo la serotonina. Bajos niveles de serotonina han sido encontrados tanto en personas con depresión, como en personas que han intentado, o han logrado, quitarse la vida.

Más información AQUI.

Enfermedades mentales en los Estados Unidos

Los resultados de la encuesta realizada en el 2005 por el Instituto Nacional de Salud Mental (NIMH) de los EE.UU. han sido publicados.

Uno de cada cuatro estadounidenses, mayores de 18 años, sufre de algún desorden mental. Sin embargo, sólo el 6 por ciento la población adulta sufre un trastorno considerado serio. Estos problemas de salud mental son la principal causa de inhabilidad para trabajar, entre personas de 15 a 44 años, según la Organización Mundial de la Salud. Muchas personas sufren más de un problema mental a la vez.

Trastorno Bipolar

Respecto al trastorno bipolar, se estima que afecta a 5.7 millones de estadounidenses. Es decir, al 2.6 por ciento de la población adulta. La edad media a la que aparece el desorden es de 25 años.

Suicidios

En 2004, se suicidaron 32,439 personas en los EE.UU. Lo que es igual a una tasa de, aproximadamente, 11 por 100,000 habitantes. El 90 porciento de estas personas que se quitaron la vida habían sido diagnosticadas con alguna enfermedad mental. Comúnmente, depresión o abuso de substancias.

La mayor tasa de suicidios se encuentra en los hombres blancos mayores de 85 años. Los hombres se suicidan más que las mujeres, pero hay más intentos de parte de mujeres.

Para más información haga click AQUI.

martes, enero 29, 2008

Suicidios en Guatemala

Hoy se publicó en el diario elPeriódico un alarmante artículo sobre el número de suicidios por año. Da la impresión que no se hace nada al respecto.

Dos suicidios diarios durante 2007
Por Luis Ángel Sas (29 ene 08)

El 15 de noviembre de 2006 fue el día en que se alzó la voz por una mejor salud mental para los guatemaltecos. Pero, para esto tuvieron que perderse dos vidas. La de una madre y su pequeña hija. La mujer de 34 años decidió lanzarse del puente El Incienso, zona 7, con su hija de dos años en los brazos. Pero las peticiones quedaron en eso, y ese año terminó con 564 casos similares de suicidio. Peor aún, en 2007 se registraron 734 casos, es decir un 30 por ciento más que en 2006, lo que da un promedio de dos suicidios por día, según datos de la Policía Nacional Civil.

El director de la Liga de Higiene Mental, Marco Antonio Garavito, afirma que la expresión máxima de personas con falta de salud mental está en los suicidios. “Nadie presta atención al problema, que es muy grave. Por ejemplo, cuando hay un intento de suicidio y la persona llega al hospital, los médicos la tratan, desde el punto de vista médico, pero no pasa el caso a psiquiatras. Otro ejemplo es cuando alguien se suicida y llega a la morgue. El forense, al realizar la necropsia, no llena la parte de la ficha donde se puede especificar si se trató de un suicidio. Por esto es que no hay estadísticas confiables. Y esto hace que no se vea la gravedad de problema”, subrayó.

La muerte por un disparo con arma de fuego es la forma más común entre los suicidios, seguido por los ahorcados, y personas que se tiran al vacío.

A criterio de la ex directora del Plan Nacional de Salud Mental, Irma Pérez Alvarado, la visión de salud mental está relacionada con locura, y es entonces cuando se cree que solo va encaminado hacia personas con este mal.

“Hay que tener claro que si un pueblo tiene salud mental, las condiciones sociales mejoran. Aquí hay muchos enfermos, pero como no repercute en el cuerpo, nadie hace nada”.

La vocera del Ministerio de Salud, Lucrecia Alfaro, se limitó a decir que el tema lo trata el Sistema Nacional de Salud Mental, y será hasta este día cuando tenga detalle de las políticas planteadas.

viernes, enero 18, 2008

Dinámicas de Grupo

Desde que tenía quince años de edad he participado en diversos grupos de jóvenes. La mayoría de ellos religiosos, pero también de voluntariado social.

Siempre me llamó la atención constatar que dichos grupos tienen ciclos de vida: nacen, crecen, a veces se reproducen, y luego mueren.

Inicialmente pensaba que la muerte de los grupos, que generalmente comienza con una división interna, era provocada por la inmadurez de sus miembros. Pero ahora veo que es parte de la dinámica misma de los grupos.

Sí hay situaciones de inmadurez, pero cuando el grupo llega a la etapa de reproducción y, sobre todo, si no la sobrepasa con éxito es de esperarse su disolución. Esto ha pasado con mi grupo de jóvenes con trastorno afectivo bipolar.

Nació con mucha esperanza, a pesar de que fue un parto doloroso. Creció con algunas dificultades, pero ayudó efectivamente a varias personas. Al momento de su reproducción tuvo problemas con la llegada de nuevos miembros, cuyo único “pecado” era ser diferentes a los del grupo original. Así que los malos entendidos dieron paso al fracaso…

Lo veo con tristeza porque me empeñé mucho en abonar el grupo para que creciera sano y fuerte. Sin embargo, la hipersensibilidad que nos caracteriza a los bipolares hizo de las suyas. Facilitó el rompimiento.

A lo mejor necesitamos una participación más directa de algún profesional de la salud mental para mediar entre los miembros del grupo cuando hay diferencias de opinión y para darle un tono más académico, incluso más impersonal, a las dinámicas del grupo (que es justamente lo que no me gusta del grupo que visité en los EEUU).

miércoles, diciembre 26, 2007

Sobreviví a las fiestas

El 24 amanecí un poco deprimido. El día anterior la pasé con mi familia y hubo una discusión entre mi hermana y mi papá. Eso me entristeció.

También me ocurre que desde niño aprendí que el ideal de las fiestas es compartir en familia, pero mi familia no puede estar reunida porque mis padres se separaron hace ocho años. Aunque ya esto lo entiendo bien, no deja de provocarme algún vacío.

Además, siempre tengo esta contradicción entre mi incredulidad en Dios y la religión y la celebración de algo que está basado en esas creencias que no comparto. Me siento un tanto discriminado por no vivir "plenamente" las festividades.

Finalmente, está lo de el estrés de las compras, los regalos... el intentar quedar bien con los seres queridos. Responder a las expectativas.

Bueno, hoy es 26. ¡Sobreviví a las festividades navideñas! Las de año nuevo son más paganas, así que las llevo con mayor tranquilidad.

sábado, diciembre 22, 2007

El peso, la familia, y otras tonterías

Hoy me enojé por el comentario de unos familiares. Después de no verme por varios meses dijeron que definitivamente había aumentado de peso. Eso no me molestó porque estoy conciente de mi peso. Su reducción es una lucha constante.

Con naturalidad respondí que se debía a un medicamento que tomo, el cual me ha afectado el metabolismo. No hicieron comentario alguno en ese momento.

Cuando vieron a mi mamá le preguntaron qué tenía. Es decir, no se atrevieron a preguntarme a mí por qué estaba tomando tal medicamento. Mi madre les dijo que parece ser que, según yo, tengo trastorno bipolar. Todo en tono de duda, de incredulidad.

La respuesta de mi pariente fue: "¡Que deje de tomar babosadas!". Eso es lo que sí me molestó. Ellos no saben el proceso por el que uno pasa desde que es diagnosticado hasta que encuentra el medicamento adecuado. No es algo trivial.

Además, cuando mencioné lo de mi medicamento lo hice con el propósito de ir eliminando el tabú familiar. Nadie quiere hablar de la posibilidad de una enfermedad cuyo origen es genético y que, por lo tanto, puede afectar a varios miembros de la familia.

Cómo me gustaría hablarlo con claridad, no para recibir lástima, sino para prevenir a la familia y evitar mayores sufrimientos. Para romper "la chingada cadena", como decía mi abuelita.

miércoles, diciembre 19, 2007

Duplicando la dosis

Hace unos treinta días el médico me indicó duplicar la dosis de Tegretol, de 200 a 400 mgs. Parece que los 200 mgs. ya no me producían el efecto deseado. La carbamazepina estaba siendo metabolizada de tal forma por mi cuerpo que sólo sentía los efectos sedativos por la mañana, pues me costaba mucho despertar, pero no obtenía los beneficios de dormir mejor durante la noche.

Ahora duermo de manera más profunda y logro focalizarme bien durante el día a la hora de realizar tareas intelectuales. Mi ánimo ha estado estable. Eso es bueno. Muy bueno.

Así que si alguien no obtiene los resultados deseados al primer intento con la dosis que el médico receta, debe consultar con el mismo nuevamente. A lo mejor un ajuste en dicha dosis es lo que hace falta, antes de cambiar de medicamento o darse por vencido con el tratamiento farmacológico. No es fácil, pero hay que ser pacientes.

domingo, noviembre 04, 2007

La medicina no es una ciencia exacta

Ahora que vivo en otro país tuve que buscar un nuevo médico para tratarme. Antes de verlo, el hospital me dio una serie de papeles para leer y firmar.

Lo que más me llamó la atención es una parte del documento donde autorizo el tratamiento: "Estoy consciente que la práctica de la medicina no es una ciencia exacta y, por lo tanto, acepto que ninguna garantía se puede dar sobre los resultados de los tratamientos provistos en el hospital o sus clínicas".

Comparada con las ciencias sociales, donde me desempeño, me parece que la medicina es una ciencia basada en la evidencia empírica, en investigación muy rigurosa de largo plazo. Así que confío mucho en los hallazgos médicos y en los tratamientos que de los mismos se derivan.

Hoy, coincidentemente, me encontré en el Internet con un artículo sobre el caos y la psiquiatría. Quien lo introduce dice: “La medicina es una disciplina donde las previsiones tienden a fallar más de lo debido. En este sentido se parece mucho a la meteorología, donde los pronósticos a más de un cierto plazo están sujetos a tal número de posibles circunstancias que pocas veces aciertan. Las teorías del caos intentar dar un soporte a estos casos.”

El artículo es el siguiente:

Andrew D. Krystal, Henry S. Greenside, 1998. “Low-Dimensional Chaos in Bipolar Disorder?,” Arch Gen Psychiatry 55(3): 275-276.

En el mismo se hace referencia a otro:

A. Gottschalk, M. Bauer, P. Whybrow, 1995. “Evidence of chaotic mood variation in bipolar disorder,” Arch Gen Psychiatry 52(11): 947-959.

Concluye que “mood in patients with bipolar disorder is not truly cyclic for extended periods.” [El estado de ánimo en los pacientes con trastorno bipolar no es realmente cíclico en largos períodos].

viernes, noviembre 02, 2007

De vuelta al médico

Es fundamental para un bipolar visitar periódicamente al psiquiatra. Él (o ella) es el profesional a quien le corresponde recetar los medicamentos para la estabilización del ánimo. Es responsable de afinar la dosis y controlar los efectos secundarios. Un paciente nunca debe automedicarse o cambiar las direcciones dadas por su médico.

Como mencioné en un post anterior, el 19 de junio cambié de medicamento. Pasé de ácido valpróico a Geodón, pero no funcionó. Así que el 23 de julio empecé con Tegretol. Ha funcionado bastante bien en cuanto a estabilizar el ánimo, casi no tengo manía o momentos de irritabilidad. Sin embargo, tengo nuevamente problemas con el sueño.

Desde hace un mes tengo un sueño muy irregular. Me acuesto como a las 11:30 p.m., y me levanto como a las 8:30 a.m. porque durante la noche me despierto y vuelvo a dormir varias veces. Parece que me mantengo en la fase activa del sueño todo el tiempo (muchos sueños) sin llegar a la fase profunda del sueño, la cual nos ayuda a descansar. Esto tiene repercusiones.

Durante el día estoy un poco deprimido, en el sentido que me cuesta hacer lo que tengo que hacer y necesito dormir a media tarde. Esto me pone de mal humor conmigo mismo porque no logro cumplir mis metas.

Así que hoy vuelvo con el médico para ver qué podemos hacer. Espero que lleguemos a una conclusión y tomemos las medidas adecuadas. Ya les contaré.

lunes, octubre 29, 2007

A Summer in the Cage

En la última edición de la revista Scientific American Mind (Oct.-Nov. 2007) se publica una reseña de la película "A Summer in the Cage", producida y dirigida por Ben Selkow.

La comentarista, Corey Binns, afirma que a todos nos gustan los finales felices de las películas de Hollywood, pero que la naturaleza impredecible del trastorno bipolar evita que se pueda esperar tal desenlace de este documental.

En el mismo se sigue la vida del basquetbolista Sam Murchison, para mostrar cómo la manía y la depresión lo transforman de un exitoso administrador del dinero en un hombre desempleado, medicado, con 300 libras de peso, que teme haber heredado el mismo destino que su padre: el suicidio.

Para explicar los síntomas de la enfermedad, el director se apoyó en el trabajo y experiencia personal de la doctora Kay Jamison. Ella afirma que la alta prevalencia de la enfermedad (5 por ciento de la población) amerita que la misma se entienda mejor.

El documental se ha estrenado en el Canal Sundance.

(http://cagethemovie.com/bipolar.html)

jueves, octubre 11, 2007

Llega el Litio

Por José Agustín Goytisolo
(Tomado de El País, 2 oct 07)

Mucha tristeza nunca le humilló

pero temía el hondo pozo oscuro

que él envolvió en sus aguas cenagosas.

Mucho haloperidol; pinchazos de antabús

probó electroterapia varias veces

y salió disparado hacia una vida

que ahora ya no recuerda: quince años

hasta que llegó el litio: quince años

perjudicando a todos los que amaba

pues gastó su dinero y el ajeno

en alcohol, en viajes y en delirios.

Pero el litio llegó y está en su sangre

y ahora es su compañero de por vida

hasta la oscuridad o la luz total.

Un carrusel de emociones

Por Rafael Perez Ybarra
El País (2 oct 07)

Los pacientes con trastorno bipolar alternan los síntomas depresivos con fases de manía hiperactiva y creativa.

Geniales y creativas o tristes y depresivas. Las personas que sufren un trastorno bipolar viven en un carrusel continuo de emociones que potencian su creatividad para sumirlas posteriormente en una depresión profunda, que incluso puede conducirles al suicidio. Casi un 2% de la población mundial (más de 800.000 personas en España) vive en este permanente tiovivo de emociones. Sin embargo, la mayoría de los afectados lo ignora, porque en un gran porcentaje de casos "el diagnóstico correcto tarda un media de 10 años en realizarse", asegura Nassir Ghaemi, director del Programa de Investigación sobre Trastorno Bipolar de la Universidad de Emory de Atlanta (EE UU).

Se cree que el 40% de las personas que sufre un trastorno bipolar está mal diagnosticado, en su mayoría como enfermos depresivos unipolares. La causa principal de este error, explica Ghaemi, radica en que "la depresión es un síntoma muy común en ambos casos". No es la misma enfermedad, "aunque se puede afirmar que el trastorno bipolar es otro tipo de depresión", añade.

"Un único episodio de manía basta para diagnosticar un trastorno bipolar", sostiene Ghaemi. Pero para ello hay que conocer la presencia previa de episodios de manía o hipomanía, y esto no es nada fácil, según este especialista, pues el propio paciente no lo reconoce: "Casi el 50% de los bipolares no reconocen haber sufrido episodios de manía, especialmente cuando se encuentran en la fase depresiva".

El problema es que un mal diagnóstico conlleva un tratamiento incorrecto. "En el trastorno bipolar", explica Ghaemi, se usan estabilizadores del ánimo y antiepilépticos, "que tienen eficacia a largo plazo, tanto en manía como depresión aguda". Sin embargo, los antidepresivos, muy útiles en depresión unipolar, "sólo sirven en menos del 20% de los pacientes", afirma, por lo que si hay un mal diagnóstico, "los enfermos pueden empeorar".

En cerca de un 30% de los individuos mal diagnosticados y mal tratados con antidepresivos, la enfermedad progresa más rápidamente. Y lo que es peor, sin un tratamiento correcto los pacientes pasan por situaciones extremas. Prueba de ello es que en la fase de depresión, el paciente llega a pensar que no merece la pena vivir, pudiendo llegar al suicidio. "Un 20% de los afectados se suicida en fases depresivas agudas", afirma Ghaemi.

Puede decirse que el desorden bipolar ha empezado a definirse hace apenas 30 años y ha sido gracias a las aportaciones de Kay R. Jamison, psicóloga y profesora de psiquiatría de la Universidad Johns Hopkins (EE UU), que abordó, como especialista, el problema de la bipolaridad en su libro Una mente inquieta. No era la primera vez que trataba en un ensayo aspectos relacionados con la depresión, pero sí la primera que se proponía a sí misma como caso, contando su propia y estremecedora experiencia como enferma maniaco-depresiva. Una experiencia que la puso en condiciones de vivir en su propia carne los infiernos de ese mal tan universal y, al mismo tiempo, tan mal conocido.

Después escribiría Tocados por el fuego, una obra que explora la relación entre el trastorno bipolar y la creatividad. En este libro comenta que algunas figuras históricas y artistas como Lord Byron, Winston Churchill o Virginia Wolf, para los estándares del día de hoy, podrían fácilmente ser considerados bipolares.

Menos conocido, pero asimismo recomendable para apreciar lo que es el día a día de una persona con desorden bipolar, es la película documental The Devil and Daniel Johnston, que descubre la fascinante y terrible historia del cantautor norteamericano Daniel Johnston, un genial compositor, cantante y artista maniaco depresivo a quien las drogas y su bipolaridad llevan a imaginarios encuentros con el diablo.

Y es que el trastorno bipolar es un carrusel en el que los episodios depresivos se ven interferidos por la aparición de fases de euforia, hiperactividad anómala e irritabilidad, es decir, las llamadas fases de manía, que también significa locura. Estas fases de exaltación, alegría desenfrenada o irritabilidad y grosería "alternan con otras etapas de depresión intensa, con bajo estado de ánimo, incapacidad para disfrutar, falta de energía, ideas negativas y, en casos graves, ideas de suicidio", afirma Ghaemi.

Lo más semejante a los efectos del trastorno bipolar, explica, "son los que produce la cocaína", pues se piensa que el episodio de manía es "una fase de sobreactividad de dopamina o noradrenalina, y la cocaína genera una actividad muy fuerte de dopamina".

Ghaemi reconoce que durante las fases de manía, "más que una enfermedad, el trastorno bipolar puede parecer una virtud, un don", porque permite hacer cuatro o cinco cosas al mismo tiempo. Se produce una fuga de ideas permanente, una mayor creatividad y confianza en sus posibilidades. La fase maniaca se caracteriza por emociones y conductas que son "análogas al proceso creativo", como una sensibilidad más acentuada, una mayor fluidez, facilidad y frecuencia de pensamientos, una concentración aguda o una capacidad de rendir con pocas horas de sueño.

En ciertas personas con trastorno bipolar las características maniacas mejoran su creatividad, mientras que la fase depresiva se caracteriza por introspección, reflexión y dolor intenso, "algo que puede añadir profundidad y significado al trabajo creativo". Esto justificaría, aunque parcialmente, la profunda creatividad que se observa en muchas personas con trastorno bipolar. No obstante, advierte Ghaemi, la hipomanía "es una ayuda en el trabajo, pero dura poco y se acompaña de una depresión que se puede prolongar durante meses".

La lista de personas que han padecido enfermedad bipolar es muy extensa: escritores como Balzac, Hemingway, Dickens, Baudelaire, Tennessee Williams, Emily Dickinson, Poe o Emile Zola; músicos como Mahler, Schumann, Tchaikovsky o Kurt Cobain, y pintores como van Gogh o Jackson Pollock. Pero, como recuerda Ghaemi, la mayoría de las personas con trastorno bipolar no son genios.

No sólo el diagnóstico supone un problema para el trastorno bipolar. Se sabe que la enfermedad tiene un origen genético. Uno de cada cinco padres de personas afectadas sufre también esta enfermedad, y el 10-15% de los familiares padecen alteraciones del carácter, aunque tampoco se tiene mucha información acerca de los mecanismos biológicos o ambientales que causan estos cambios ciclotímicos.

Para Ghaemi, "los ritmos circadianos o relojes biológicos están relacionados con esa alternancia de estados de ánimo". Los pacientes bipolares tienen un ritmo circadiano más veloz de lo normal, con una duración inferior a 24 horas. Por eso duermen menos y tienen más energía. Sin embargo, apunta, "este es sólo un factor biológico implicado en el trastorno bipolar, pero no podemos decir que es la causa. Hay otros factores en investigación, como las proteínas G y los segundos mensajeros, que son proteínas neuronales implicadas en los procesos de sinapsis".

Tampoco se ha avanzado mucho en los tratamientos. "Tradicionalmente se ha utilizado con buenos resultados el litio", apunta el profesor Ghaemi, aunque hay otros medicamentos que están dando buenos resultados. También se aconseja la psicoterapia, y hoy día se recomienda vivamente que las personas con desórdenes bipolares cuenten con una red de apoyo.

lunes, septiembre 17, 2007

¿Otro tipo de problemas, o algo relacionado?

Hace más de un mes que escribí el último post sobre lo bien que me sentía con el Tegretol. La verdad es que me sigo sintiendo bien. No he tenido importantes variaciones del ánimo desde que lo tomo. Casi nada de manía y nada de depresión.

Ahora me enfrento a otro tipo de problema, que no sé si está relacionado con el trastorno bipolar...

Resulta que ahora tengo frente a mi un gran reto. Un trabajo importante que debo realizar para avanzar en mi carrera. Pero me siento paralizado. Quiero trabajar, pero no me puedo concentrar. Me distraigo fácilmente con otras tareas.

En parte, siento que me faltan las ideas, el impulso o la energía de los episodios maníacos. Pero la verdad es que sí tengo esa energía para hacer otras cosas. Así que no sé por qué no puedo cumplir con esta tarea específica que se supone es la prioridad en este momento de mi vida.

Recuerdo que a otro compañero del grupo, el psiquiatra le ha dicho que ciertos miedos que tiene, y que le paralizan, no son producto de la enfermedad sino de otro tipo de problemas (¿personalidad?). Dice que las consecuencias, o fracasos, sufridos por la enfermedad le han debilitado la voluntad. Así que es en ello donde debe trabajar.

En mi caso necesito voluntad, disciplina, concentración, energía y cierta dosis de creatividad. Espero obtenerlas pronto para seguir adelante con mi planes de vida.