miércoles, agosto 03, 2011

Depresión post-parto: desde la otra perspectiva

Como papá (bipolar) me tocó apoyar a mi esposa, quien siendo una persona equilibrada anímicamente, sufrió de la depresión post-parto al dar a luz a nuestra pequeña beba. Fue bastante fuerte y duró aproximadamente tres meses. Los medicamentos hicieron efecto pero lentamente. Se hizo necesaria la ayuda de un experto en terapia cognitiva para contrarrestar los pensamientos negativos que la agobiaron. También sufrió de mucha ansiedad.

Le diré a mi esposa, a ver si se anima, a escribir unas líneas al respecto. Supongo que en el caso de mujeres con trastorno bipolar esto podría ser más delicado.

Por otro lado, creo que mi esposa ahora me comprende más y mejor, porque ha vivido en carne propia lo que es la depresión y la lluvia de pensamientos auto-destructivos que la acompañan. Así que seguramente tendrá más empatía hacia mí en esos momentos. Por mi parte, yo sí que entendía lo que estaba pasando y la ayudaba también explicándole que los pensamientos negativos son simplemente una creación de su mente-cerebro, sin fundamento alguno. Para que los dejara pasar.

Antes del parto fuimos juntos a clases de meditación y a una preparación sobre cómo la pareja puede ayudar a la futura madre durante y después del alumbramiento.

martes, agosto 02, 2011

Más de cuatro meses sin escribir

Mi vida ha cambiado bastante en estos meses de silencio en el BLOG... Radicalmente, diría yo. Ahora, cuando escribo, tengo a una bella beba de cuatro meses a mi lado. Mi hija!

Han sido meses de importante aprendizaje. Cansancio y desvelos, pero también de amor y felicidad indescriptibles. Su sonrisa basta para hacerme sentir bien. Su mirada me hace llorar de ternura...

Creo que pasé la prueba de las primeras semanas del recién nacido. Nos turnamos con mi esposa para que ambos pudiéramos descansar y tuvimos el apoyo de su mamá. Yo estuve siempre bajo control de la situación, en apoyo a la mamá, que sí se vio afectada por una fuerte depresión post-parto, que dichosamente ya está casi superada (con ayuda de psiquiatra y medicamento).

El cansancio, a veces, me pone muy hipersensible. Y la relación de pareja se ha visto un tanto afectada, pero vamos avanzando. Un día a la vez. Mi esposa ya se incorporó de nuevo a su trabajo y yo hago lo que puedo desde casa, atendiendo a la peque.

Intentaré retomar la alimentación del BLOG con materiales de utilidad e interés para los lectores. Mientras tanto, gracias por visitarlo a pesar del silencio. Un abrazo!

miércoles, marzo 23, 2011

Ruta genética del Trastorno Bipolar: ¿De dónde proviene?

Hoy que recibí el poema de la lectora panameña me recordé que parte de mis genes llegaron desde Panamá a Guatemala en el siglo XVIII, muchas décadas antes de que nacieran las actuales Repúblicas, según las investigaciones que he realizado sobre mi árbol genealógico. Otros ancestros míos llegaron desde Yucatán, México. Un apellido por línea parterna que descubrí hace poco podría haber "subido" desde Costa Rica...

En fin, en América Latina somos fruto de muchas migraciones, conquistas, injusticias, conflictos, etc... Genes amerindios, europeos, africanos y asiáticos conforman nuestro rico pool genético, lo cual también se traduce en diversas formas de metizaje cultural -comidas, idiomas, creencias.

Si conocen el proyecto de National Geographic llamado The Genographic Project, sabrán de las investigaciones que ellos realizan para determinar científicamente el origen y recorrido de los genes de las distintas poblaciones del planeta. Por supuesto, todo empezó en África hace unos 200 mil años, pero es interesante saber cómo llegamos a nuestro lugar de nacimiento. Muchas veces, por no decir siempre, somos el resultado de muy diversas circunstancias históricas, contextos socioeconómicos y medioambientales que se conjugaron de forma más bien estocástica o aleatoria. Lo divertido es que nos lo tomamos muy en serio y, con el surgimiento de los Estados nacionales, el lugar de nacimiento define gran parte de nuestra forma de ser, la identidad nacional "imaginada" que asumimos, y hasta nuestras posibilidades de éxito en la vida...



Todo esto me hizo recordar cuando abordé por primera vez a un psiquiatra que colabora en un proyecto internacional para trazar la ruta que tomaron los genes bipolares presentes en América Latina. Él me dijo que investigaban tres zonas en Guatemala, Costa Rica y Colombia, donde habría alta incidencia o prevalencia del trastorno bipolar. En la Univesidad de Costa Rica, sin embargo, me dijeron que no era por esa razón, sino porque eran zonas donde había mucha endogamia -se casan entre parientes-, lo que facilitaba la localización de los genes responsables del TBP, pues habría menos riqueza en el pool genético.

No sé qué tanto han avanzado en esa investigación desde el 2003, pero sí puedo decirles es que el tráfico que registra este humilde BLOG proviene principalmente de cinco países: México, España, Costa Rica, Guatemala y Colombia. Ajustando por población con acceso a Internet, diría que están sobre-representados los últimos tres países, lo que respaldaría la explicación que me dio el primer investigador.

A continuación el mapa y ranking de los países de dónde provienen los lectores, generalmente personas con el TBP o familiares de ellos. Corresponde a los últimos 365 días (23 mar 2010 - 22 mar 2011), según queda registrado en Google Analytics.



Me interesaría mucho conocer sus opiniones sobre este tema. Gracias por comentarlo.

Leer revisión de visitas hace casi dos años: AQUÍ.

Nos regalan poema: Soy Bipolar

Una nueva amiga y lectora nos dejó este bello poema que vale la pena reproducir como entrada. Gracias!

Hola soy de Panamá y soy bipolar. Hoy ando un poco down. Escribí algo:

A veces estoy triste, a veces feliz
sentimientos encontrados, muy poco controlados
Encendidos y apagados,
guiados o no guiados,
son parte de mi.

Sentimientos profundos perdidos en segundos.
Hoy lo siento, mañana lo olvido.
Mundo inconcluso que no puedo manejar.
Como caballo sin riendas allá van,
no se detienen y cada vez corren más.

Encontrar la felicidad parece no existir,
descubrimiento no fabricado en mi mundo casi infantil,
necesito de alguien que me pueda salvar,
de esta batalla que no tiene final.

Cansada de luchar mi mente ya está,
y es que tengo un gran rival casi imposible de domar
incurable, insaciable, desgastador y que me atormenta día tras día.

¡Ya sabes qué es,
SOY BIPOLAR!

G.A.

lunes, febrero 28, 2011

¿Salir o no del closet bipolar? ¡Allí está el dilema!

Esto es algo que se ha debatido bastante, pero no lo suficiente. Cada quien debe llegar a su propia conclusión, especialmente porque es algo que nos afecta personalmente.

Cuando hace cinco años empecé un proyecto importante en mi vida anticipé que la condición bipolar podría interferir en el camino hacia el éxito. Así que se lo conté a la persona que debía orientarme. Ella al principio pensó que era demasiada información, que a lo mejor no necesitaba saber. Pero para mí era importante ser transparente desde el inicio y así estar conscientes de los riesgos.

Estas últimas semanas, cuando se supone debería haber terminado mi proyecto resulta que, en efecto, el trastorno bipolar me ha dificultado avanzar al ritmo esperado de una “persona normal”. Sobre todo con los cambios extremos de clima en el hemisferio Norte, cada invierno mi productividad decrece, según la fuerza de la depresión estacional o cíclica. Pero también en el verano, tanta luz no me deja dormir bien, y ello se refleja en pobre concentración, necesaria para llevar adelante mis tareas.

Así que ahora me vi en el dilema de revelar mi condición a las personas que pueden autorizar una extensión del plazo. Hoy, finalmente, lo hice. Es más, me fue requerido para poder considerar si merezco o no tal “privilegio”.

La verdad es que aquí en los EE.UU. son bastante cuidadosos con lo de la privacidad de los records médicos, pero cuando se llega a ciertas circunstancias pues no queda más que ceder. Así como puede ser que me tengan alguna consideración, también puede ser que más bien me den por caso perdido…

Por otro lado, si alguno de nosotros fuera empleador, ¿nos animaríamos a contratar a alguien con severos e “inexplicables” cambios de ánimo? ¿A alguien con dificultades para ser productivo o que puede tomar decisiones equivocadas –ya sea por exceso de entusiasmo o por falta de interés? No lo sé, depende del trabajo que deba realizar y las responsabilidades que se le asignen. De plano que no lo pondría a manejar dinero. ¿Es injusto? No lo sé, habría que reflexionarlo más.

En general, creo que no conviene salir por el mundo diciendo ¡Soy Bipolar y qué? Los prejuicios contra las personas que padecen alguna enfermedad mental sigue siendo algo común en la sociedad, en parte por la falta de información, y pueden perjudicarnos. Claro que los seres queridos, los más cercanos deben saberlo, pero no siempre conviene que los compañeros de trabajo lo sepan.

Esto da para más debate, pero les dejo con la inquietud. ¿Qué harían ustedes?


Por cierto, muy agradecido por todos los mensajes de solidaridad y comprensión que me dejaron al comentar el POST anterior. Los aprecio mucho.

sábado, febrero 19, 2011

Semanas difíciles: problemas de concentración y un poco de bajón

Mi esposa insiste en que estoy deprimido, pero yo no quería aceptarlo... No ha sido tan fuerte como en otros inviernos, pero sí he estado un poco bajo del ánimo... Eso me ha afectado en el trabajo, principalmente, porque me cuesta concentrarme.

Con la Dra. nos hemos enfocado en controlar el ciclo del sueño. Así que he estado tomando media cápsula del Zolpidem 10mg (o sea 5mg) para dormir mejor por la noche. Sí me ha ayudado aunque a veces me siento "cabezón" por la mañana.

Ayer tuve una "inyección de adrenalina" por aquello que debía entregar un trabajo y eso me ayudó a la concentración... Pero estuve muy tenso de los hombros al final de la jornada.

Además, ha sido una semana en la que he tenido que tomar decisiones importantes, que seguramente debía haber tomado antes, mucho antes, pero que evadía por el estrés que significaban. Por el momento, todo parece manejable, pero no tengo certeza sobre el futuro -como todos-, pero mi intento de "compartamentalizar" los problemas ha hecho que los invisibilice... Lo cual tampoco es bueno.

A propósito de la depresión, les recomiendo la REVISTA de Redes para la Ciencia que en su actual edición documentó nuevos y prometedores tratamientos. Una querida amiga que esta en Barcelona me facilitó unas de las páginas (ver abajo).

"El reportaje La guerra del futuro contra la depresión, en el número 11 de la revista Redes para la Ciencia, da a conocer algunas de las terapias que se están desarrollando para poner en jaque a esta enfermedad."



lunes, febrero 07, 2011

Condición "afectiva" o del "estado de ánimo"...?

Hoy recibí un comentario muy interesante de una nueva amiga lectora, desde España:

"El trastorno bipolar no es un trastorno afectivo, es un trastorno del estado de ánimo (TEA)..."

Me parece acertado y apropiado dicho comentario, pues el trastorno o condición bipolar NO nos imposibilita para la afectividad. De hecho, creo que nos predispone a amar o, por el contrario, a odiar con mayor intensidad.

Ciertamente, los polos ocurren en el estado de ánimo: tristeza o alegría, es decir, depresión o manía (euforia).

La verdad, no recuerdo de dónde adopté lo de trastorno "afectivo" bipolar. Aunque no creo que haya sido de una ligera traducción del inglés al castellano, como a veces ocurre entre "bipolar disorder" y "trastorno bipolar", como sería el caso de "desorden bipolar". No es lo mismo.

En inglés casi siempre dicen "mood disorder" que sería "trastorno del ánimo". Habrá que revisarlo, pero creo que nuestra amiga Melodi, de Málaga, tiene razón. Nos ha invitado a visitar su BLOG literario en:

http://insolitadimension.blogspot.com/

En consistencia con este aporte y otro previo sobre lo anacrónico del término "maníaco-depresivo" he decidido cambiar el título del BLOG y el subtítulo. ¡Gracias por sus aportes y comentarios!

martes, enero 18, 2011

Afinando "Auto-Diagnóstico" ¿Seré Ciclotímico?

Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (4th Edition, Text Revision): American Psychiatric Association.

Tengo ante mis ojos el famoso y debatido DSM-IV-TR. Me voy a la sección de “Mood Disorders” o Trastornos del Ánimo (pp. 345-428). Viene, por supuesto, la descripción del Trastorno Bipolar I y Bipolar II, así como el “trastorno ciclotímico” caracterizado por al menos 2 años de numerosos períodos de síntomas hipomaníacos que no llenan el criterio de un episodio maníaco y numerosos períodos de síntomas depresivos que no llenan el criterio de un episodio depresivo mayor. De hecho, al leerlo, pienso que mi caso encaja mejor en este último. Nota: en niños y adolescentes el criterio es de al menos 1 año. Los períodos descritos pueden estar separados por uno o dos meses en los cuales desaparecen.

Sobre los patrones familiares observados me llama la atención que dice (p. 399): la depresión mayor, y la bipolaridad I y II, son más frecuentes en parientes –en primer grado de consanguinidad– de personas con el trastorno ciclotímico que en el resto de la población. También parece incrementarse el riesgo cuando se tienen parientes con adicciones (alcoholismo, por ejemplo). Todo parece coincidir con mi historia familiar.

También el que algunas veces empieza a manifestarse temprano en la vida de las personas, pero más frecuentemente en la adolescencia o en adultos jóvenes. En mi caso reflexiono que empezó de niño, pero se manifestó con más fuerza a partir de la adolescencia y me afectó en varios aspectos de la vida conforme iba envejeciendo y, por lo tanto, sometiéndome a mayores presiones o fuentes de estrés.

Aunque es difícil llenar todos los detalles del criterio de diagnóstico. Por ejemplo, en mi caso creo que sí he tenido períodos largos sin síntoma alguno, sobre todo en mi niñez y adolescencia –casi seguro aunque la memoria me puede traicionar, pues en esa época no tenía conciencia del problema. Dice que en los primero dos años no debería registrarse episodios de depresión mayor o manía, o mixtos. Creo que sí cumplo con esto, pero cuando uno va al doctor es porque se han presentado ya. Así que seguro habían pasado los dos años, y al no registrar eventos previos mi primer doctor concluyó que lo mío era (o es) bipolaridad II.

Ciertamente, en mi caso no es posible confundir los síntomas con alguna adicción ni condición médica conocida (como hipertiroidismo, por cierto que ya me hice un examen para descartarlo). Finalmente, en efecto, los síntomas me han causado problemas significativos en áreas de la vida social y laboral.

En las páginas 752-753 aparece un interesante árbol de decisiones para uso de los médicos a la hora de hacer el llamado “diagnóstico diferencial” para trastornos del ánimo. Luego se los comparto.

miércoles, enero 12, 2011

Homenaje a mi primo: hace dos años que se marchó

No sé por qué se me pasó el mero día para recordar a mi primo -el miércoles anterior-. Bueno, sí lo sé, porque estuve muy ocupado. Pero lamento no haberle dedicado unas palabras en el momento apropiado. Más vale tarde que nunca...

Hace dos años se quitó la vida mi primo Mario Raúl. Como conté antes, nuestro último encuentro giró en torno al trastorno bipolar y a su incredulidad sobre mi condición. Ya que para él ser bipolar significa desear morir... Me lo preguntó muchas veces y yo le contestaba que en mi caso no llegaban esos pensamientos negativos o auto-destructivos (desde el punto de vista de quien no los tiene, ya que para ellos tiene una connotación positiva, de salida a un problema, de "solución"). Él, por el contrario, me decía que todos los días sentía la necesidad de partir...

Yo lo vi tranquilo ese día, pero nos comentó que ya no tomaba medicamentos y a veces se automedicaba con el alcohol. Eso me preocupó. Y sabiendo que él era bipolar I con fuertes episodios maníacos, me esperé lo peor. Así ocurrió, unos meses después.

El otro día fui a visitar su tumba. Le tome foto. Está junto con nuestros abuelos.


Yo no pude acompañarle en el velorio ni en el sepelio. Me hizo falta llorar con sus hermanos y abrazar a mis tíos. Todavía no lo he hecho y creo que me hace falta. Sólo le escribí a la familia parte de lo que pensaba y sentía. Ojalá que algún día abran los ojos y se den cuenta de lo peligroso de ignorar la enfermedad y las necesidades de quienes la padecemos. Espero que algún día comprendan la verdad y que esta los libere.

¡Descansa en paz!

martes, enero 04, 2011

Entro al 2011 con nuevo intento por dormir mejor

Definitivamente, si uno duerme bien su desempeño durante el día será mejor. Las malas noches han sido una constante durante varios años y afectan muchas de mis habilidades cognitivas -especialmente la concentración- y debilitan mi estado de ánimo -tiendo a deprimirme-. Así que de acuerdo con mi nueva Dra. hemos decidido probar con zolpidem, Ambien en EE.UU. o Stilnox en América Latina. Empezaré con media pastillita, 5mg. durante los proximos 30 días, para ver cómo me va.

Tengo algunas dudas, pero las compartiré después. ¡Feliz Año 2011...!

jueves, diciembre 30, 2010

¿Qué es un trastorno mental? ¿Quién lo decide? ¿Cómo nos afecta?

Excelente reportaje de NPR sobre los desacuerdos entre los psiquiatras sobre lo que debe y no incluirse en el manual de diagnósticos. Calificaron el conflicto como una "guerra civil" entre expertos. El New York Times ya lo había advertido hace dos años.

Primero explican problema de incluir Asperger como parte del espectro del Autismo. Hubo un incentivo en las escuelas para dar atención personalizada a los niños que hizo que los diagnósticos se dispararan.

Sobre Trastorno Bipolar explican que las empresas farmaceúticas empezaron a comercializar sus medicamentos, tanto estabilizadores del ánimo como antisicóticos. ¡Es decir que por el marketing de las empresas se duplicó el diagnóstico del TBP!

Essentially, Frances and his colleagues made it much easier to get a diagnosis of bipolar disorder. And he says that created this incredible opportunity for drug companies.

"Drug companies got indications for treating bipolar disorder," Frances says. "Not just with mood stabilizers, but also with the newer antipsychotic drugs. And they began very intensive ubiquitous advertising campaigns. So the rates of bipolar disorder doubled. And lots of people got way too much antipsychotic and mood stabilizing medicines. And these aren't safe drugs."


Entonces, los psiquiatras de los EE.UU. deciden las "etiquetas" de enfermedad mental, y luego les siguen las farmaceúticas, las instituciones educativas, etc... Por lo que el impacto de estas decisiones es tremendo. Es algo a considerar.

¿Será que muchos de nosotros hemos sido diagnosticados simplemente como fruto de una moda, un acuerdo temporal y discutible, entre los profesionales de la salud mental?

martes, diciembre 28, 2010

¿Es la creatividad fruto de la enfermedad?

Esto es lo que dice Rothenberg (p.141):

"Evidence for the diagnosis of Pollock’s bipolar illness is based on
the report by his treating psychiatrist Dr. Richard Hendersen of periods
of “violent agitation” alternating with “paralysis or withdrawal”
(p. 14) (26), another therapist Dr. Violet de Laszlo’s direct assessment
that Pollock was “manic depressive” (p. 852) (27), and his wife Lee
Krasner’s description of his extremes of temperament and behavior as
follows: “Whatever Jackson felt, he felt more intensely than anyone
I’ve known; when he was angry, he was angrier; when he was happy,
he was happier; when he was quiet, he was quieter” (pp. 9–10) (26).
Like Munch, Pollock also used alcohol in excess to deal with his mood
upheavals."

Por otro lado, el autor dice que NO hay evidencia entre el TBP y la creatividad. Pues la creatividad requiere de procesos cognitivos en los momentos en que la persona está "sana". Es decir que, un bipolar puede ser creativo, pero no lo es por ser bipolar. Por el contrario, la creatividad surge en momentos de equilibrio entre los dos polos. Para ilustrarlo Rothenberg acude a los casos de Pollock y Munch.

En sus conclusiones (p. 143), el autor nos da elementos para continuar nuestro debate sobre si el TBP es un don o una maldición:

"Bipolar disorder, although it may exist concurrently with creativity,
does not convey a special gift. Creative persons must struggle to deal
with or overcome the effects of illness through psychological creative
processes which are in themselves healthy and adaptive. The disorder
itself, like any mental illness, brings suffering rather than accomplishment."

Creatividad y Trastorno Bipolar: Caso de Jackson Pollock

Esta semana ví la película sobre la vida de Pollock, famoso artista estadounidense.

Estas fotos de dos obras suyas la tomé en New York, seguramente en el MOMA.



En la película se hace énfasis en su problema de alcoholismo y no tanto en el trastorno bipolar que, como sabemos, podría estar en la raíz de su problema con la bebida. Aunque al final sugieren que el accidente de tránsito fue una especie de suicidio.

Esta realidad, la de las adicciones relacionadas con el TBP, hace que muchas personas no puedan distinguir entre la enfermedad y la adicción producto de la misma. No entienden que la primera es CAUSA y la segunda es EFECTO. Y se termina culpando al individuo que se quita la vida por un "defecto" de carácter, pues se considera que la adicción es simplemente falta de voluntad o disciplina...

Dicen los ignorantes: "murió por alcohólico o por drogadicto" para negar la posibilidad de la enfermedad mental que es de origen biológico -herencia interactuando con el medio ambiente. Esto sucede especialmente en familias que, en lugar de ayudar a los parientes afectados por el gen bipolar, los marginan, criminalizan o ignoran.

En mis dos familias, materna y paterna, tengo casos de parientes cercanos -tíos, abuelos- con problemas de alcoholismo. Por suerte, ni mis padres ni yo lo padecemos, pero también debe tenerse claro que en sí mismo el alcoholismo es una enfermedad. No es simple carencia de voluntad.

Volviendo al caso de Pollock, como en el de artistas del pasado, para algunos no está claro que haya sido bipolar. Pero Albert Rothenberg (2001) afirma que sí fue diagnosticado como tal, en BIPOLAR ILLNESS, CREATIVITY, AND TREATMENT, Psychiatric Quarterly, Vol. 72, No. 2. Aquí también se menciona como bipolar a Edvard Munch, autor del Grito.


Sobre mi punto del alcohol y el TBP, Rothenberg lo explica de esta forma (p. 145):

"Intercurrent substance abuse, especially the abuse of alcohol, is not
uncommon with creative persons suffering from bipolar disorder. The
dual diagnosis of alcohol abuse, probable in the cases of the two artists
discussed here, requires separate treatment in its own right. Use of
substances is probably more common with creative people than in the
population as a whole, the complex reasons for which are discussed
elsewhere (35). One factor is that creative work itself arouses anxiety
and substances are used for anxiety relief. Self-medicating use of substances is also often present in persons suffering from bipolar disorder, whether creative or not, as a way of reducing the severity of cyclical disturbances."

martes, diciembre 07, 2010

Al fin, retomo contacto con Dra.

Como les conté no era por negligencia... sino por las trabas de los seguros en los EE.UU. y la cantidad de pacientes que ven los psiquiatras por aquí... la cita se tardó más de un mes en llegar!

En fin, ayer tuve mi primera cita y fuimos con mi esposa -por solicitud de la Dra. Los que leen este BLOG ya saben mi historia... Sólo les cuento lo que me dijo:

1. Retomar ejercicio sin excusas. No negociable. Al menos 30 minutos diarios. Lo mismo con la meditación.

2. Para dormir mejor, me sugirió probar con melatonina, un suplemento natural. 5mg una hora antes de ir a la cama.

3. Duplicar dosis de Omega-3. Yo le dije que tomaba 1,200 mg. Asi que debo llegar a los 2,400 mg. pero me dio a entender que se requiere más para el TBP. Así que no es exagerado.

Prometo contarles como me va con todo esto...

miércoles, diciembre 01, 2010

Buen video documental: La Misma Piedra

Lo comparten los amigos del BLOG "El Navegante Bipolar" ¡Gracias!

La misma piedra from Pablo Rogero on Vimeo.

ácido graso Omega-3

Cuando escribí sobre algunos consejos prácticos y compartí que yo consumo 5 cápsulas de Omega-3, un lector dijo lo siguiente:

“Cinco de 1,200 mg por día me parece exagerado, creo que bastan dos de 1,000 mg de omega 3.”

Dicho comentario me motivó a investigar un poco más al respecto, para orientar mejor a los lectores. Aunque les recuerdo que el objetivo de este BLOG no es recomendar ninguna terapia específica, sino simplemente intercambiar experiencias.

Resulta que leyendo bien la etiqueta del producto que tomo, cada cápsula (softgel) se compone de la siguiente forma:

De Omega-3 son 434 mg (aceite de pescado). O sea que por 5 estoy consumiendo 2,170 mg diarios. Luego la cápsula contiene también Omega-6, 276 mg (aceite de safflower, planta parecida al girasol); y 170 mg de Omega-9 proveniente del aceite de oliva. Así que en total estas cápsulas son de 880 mg. También contiene aceite de soya y de flaxseed o linseed (no estoy seguro de que planta se trata).

Por otro lado, la etiqueta dice que el Omega-3 puede ayudar a reducir el riesgo de problemas coronarios y también a mantener niveles normales de triglicéridos. Esto último lo he comprobado personalmente y fue la razón por la que el médico internista me las recomendó en un primer momento. No se dice nada del efecto en el estado de ánimo.

Los ácidos grasos y el trastorno bipolar

En el libro “New Hope for people with Bipolar Disorder” (Fawcett et al. 2007), los autores se preguntan si el observado efecto generacional en la incidencia del trastorno bipolar (TBP) se debe a cambios en la dieta que han significado una disminución en el consumo de Omega-3 que es fundamental para nuestro sistema nervioso central y que el cuerpo no puede producir por sí mismo. Explican que antes el ganado consumía plantas que contienen omega-3, pero ahora la dieta de las vacas que comemos también ha variado. Las fórmulas sustitutas de leche para los infantes tampoco contienen Omega-3.

Los autores también explican el llamado “Omega Plan” que consiste, precisamente, en el uso de Omega-3 para el tratamiento alternativo del TBP. Pero advierten que los resultados de la investigación son ambiguos. Todo empezó con el estudio de la dieta rica en pescado de sociedades como la japonesa y la china, donde hay bajas tasas de depresión –aunque yo tengo la idea de que en Japón hay una alta tasa de suicidio. Dicen que sí es una terapia efectiva pero se necesitan más estudios. Advierten que se debe combinar con un tratamiento estándar para el TBP. El principal efecto sería contrarrestar depresión.

El Omega-3 está presente sobre todo en el pescado, vegetales de hoja verde, aceite de canola y nueces.

El Omega-6 se encuentra en aceites vegetales como el de maíz y girasol. Y también se considera de beneficio para reducir el riesgo de ciertos desórdenes metabólicos, al mismo tiempo que protege el sistema cardiovascular.

martes, noviembre 30, 2010

Presidentes bipolares en América Latina

Ver sobre la "leyenda urbana" del supuesto trastorno bipolar que sufre Fernández de Kirchner que recibió el interés del Dpto. de Estado de los EE.UU. AQUÍ.

También se dice que el venezolano Hugo Chávez es bipolar, y se discutió eso mismo sobre el ahora Presidente de Panamá, Martinelli, cuando era candidato (ver POST anterior).

domingo, noviembre 28, 2010

Los sobrevivientes del suicidio

por Paola Hurtado, elPeriódico (28 nov 10)

La persona que se quita la vida deja un duelo difícil de superar cargado de culpa, vergüenza, enojo y reproche. Aquellos que enfrentan este largo y doloroso proceso son llamados sobrevivientes del suicidio. En Guatemala son un grupo en la sombra, a pesar de ser numeroso. El suicidio es un tema del que no se habla.

El sábado 20 de noviembre se conmemoró el Día Internacional de los Sobrevivientes de Suicidio con una videoconferencia impartida simultáneamente en 270 ciudades alrededor del mundo sobre las secuelas que deja un suicida en su círculo de familiares y amigos.

Cada año se quita la vida aproximadamente un millón de personas en el mundo. Se calcula que 6 de cada 10 personas conoce a un suicida y 20 de cada 100 han perdido a un ser muy querido por esta causa.

En Guatemala, la videoconferencia organizada por la American Foundation for Suicide Prevention de Estados Unidos, se transmitió en el auditorio de la Universidad del Valle, pero sólo asistieron cinco personas. El suicidio es un tema del que no se habla abiertamente. Se oculta, incluso, en las actas de defunción para evitar la crítica social, los señalamientos y las explicaciones. Raúl Higueros, docente y el psiquiatra que moderó el foro en la universidad, habla de cómo sobrevivir a un suicidio.

Una persona que se suicida, ¿qué deja a su alrededor?

– Es un duelo bien complicado para las personas más cercanas porque acarrea mucha culpa. El deudo se pregunta, “qué no dije, qué no hice, qué no vi”. Cosas que, según él, pudieron cambiar la decisión final. Creo que la parte más difícil es la culpa, la persona se siente responsable y eso le provoca mucho dolor.

¿Qué terapia se le da a un sobreviviente de suicidio?

– No hay soluciones mágicas para sanar el dolor, sólo técnicas para que no se complique más: enseñar a manejar la ira, a movilizar la tristeza y la culpa, y a no sobreculparse. En la mayoría de casos las personas no tuvieron nada que ver y por más que hubieran hecho, dejado de hacer o dicho, el suicida habría tomado la misma decisión. Hay que asumir el dolor y que las cosas que se hicieron o dejaron de hacer no tuvieron mayor relevancia.

¿Y cómo hacerles ver eso, que si el suicida ya había tomado la decisión no estaba en sus manos detenerlo?

– Se les motiva a revisar expectativas realistas, a preguntarse, ¿en verdad yo hubiera cambiado algo? Tal vez si hubieran dicho o hecho algo distinto habrían postergado el suicidio, pero no lo habrían evitado. Entender eso no se logra en una sesión. Toma meses.

¿En cuánto tiempo se supera el duelo?

– Un duelo por muerte común puede durar de seis meses a un año, pero estos duran de uno a dos años y va a depender de las personas, la forma en que ocurrió el suicidio, la relación que tenían, cómo estaban antes de la muerte, si estaban bien o peleados. En general son duelos muy cargados de ira en contra del suicida, a pesar del dolor. Es normal que el deudo recrimine que lo dejaron solo. Y no hablar sobre esto hace que sea más largo y complicado.

En la videoconferencia los sobrevivientes contaban qué les funcionó para su proceso de sanación: la espiritualidad, ver las cosas con sentido del humor, practicar el altruismo, ayudar a otros en la misma situación.

¿Qué otras cosas ha visto que le funcionan a sus pacientes?

– El tiempo, entender que es un proceso y que hay días buenos y malos. Ayuda encontrarle un sentido a lo que pasó y sacarle un beneficio. Encontrarle una explicación religiosa ayuda a algunos y a otros no. A algunos les ayuda compartirlo y vivirlo abiertamente.

¿Qué no ayuda?

– Ocultarlo, no hablar de eso, decir “no pasó nada”, mentir sobre eso. No hay que buscar porqués porque usualmente no los hay. También he visto que muchos se apoyan en la familia, pero los parientes están pasando por el mismo proceso y todavía no se han levantando. Es mejor idea buscar un amigo cercano, pero lejano al evento. El sobreviviente de suicidio debe saber que su dolor no se solucionará con leer un libro ni con ir un par de veces a terapia o a la iglesia. Requiere de un proceso. No debe encerrarse, ni física ni emocionalmente. Hay que ayudarse con todos los medios disponibles

¿Qué tan frecuente es que los familiares de un suicida también experimenten el deseo de matarse?

– Muchos en el proceso de duelo piensan en estar con la persona que se suicidó. Y estadísticamente los familiares de un suicida tienen más propensión a quitarse la vida por genética y por aprendizaje.

¿Se puede heredar una conducta suicida?

– Complicado de responder. Puede haber un factor genético en la predisposición a considerar el suicidio y cometerlo, pero no lo determina del todo, influyen otros factores como un divorcio o problemas familiares o económicos que lo detonan. La forma más heredable de suicidio está asociada al trastorno afectivo bipolar, que es una serie de depresiones recurrentes alternados con estados de felicidad o irritabilidad. Hay muchos casos de gente famosa bipolar que se ha suicidado y tenía un historial familiar de suicidios impresionante, como el vocalista de Nirvana, Kurt Cobain, que, además, consumía heroína, y el escritor Ernest Hemingway, que era bipolar y alcohólico.

¿Es conveniente decirle a un niño que su padre o hermano se suicidó?

– Siempre es mejor decir la verdad porque siempre habrá alguien que se lo dirá en el calle o en el colegio y de la peor forma. Cada uno debe buscar la mejor manera, según la madurez del niño.

Los que se suicidan

¿Quiénes se suicidan?

– Del 80 al 90 por ciento de las personas que se suicidan estaba deprimido y tenían bastante tiempo de estarlo. No lo deciden a la semana de estar deprimidos, sino que es el último paso de una depresión nunca tratada o que fue resistente al tratamiento. Las enfermedades mentales son las que más causan suicidio y las principales son la depresión, el trastorno afectivo bipolar, la esquizofrenia y los trastornos de personalidad, en ese orden. El resto de población lo hace impulsivamente o pertenece a comunidades o grupos religiosos que planean suicidios masivos, pero son los menos. La mayoría se suicida por una enfermedad mental y por eso la prevención del suicidio está basada en el diagnóstico y el tratamiento de la depresión y de las enfermedades mentales en su conjunto.

¿Qué provoca una depresión que termina en la decisión de quitarse la vida?

– Es un fenómeno complejo. Como todas las enfermedades mentales tiene muchos componentes. Tienen origen genético. Aunque eso no lo determina sí da la predisposición a deprimirse ante un evento como la pérdida del trabajo o divorcio, por ejemplo. Tiene que ver la biografía: cómo fue la niñez, la educación, qué ha pasado en la vida del individuo. Tiene que ver la personalidad: cómo se enfrentan las vicisitudes. Cómo se maneja la tristeza, la ira, qué tan sociable es la persona. Y tiene que ver la cultura y el entorno. Cuando alguien se deprime no tiene una única causa, siempre son varias. Y hay que resaltar que no toda la gente deprimida se suicida, solo entre el 10 al 15 por ciento.

¿Cómo es el proceso desde que se considera el suicidio hasta que se comete?

– Todos en algún momento de la vida hemos pensado “me quiero morir”. Pero es muy diferente a planificarlo. El principal temor de nosotros (los psiquiatras) es cuando alguien lo empieza a planificar. Y eso pasa después de pasar un buen tiempo deprimidos. Aunque no tenemos números exactos se cree que puede ser arriba de los 4 o 6 meses, si es el primer evento depresivo. Si alguien ya tiene varios eventos depresivos puede ser desde las primeras semanas cuando tome la decisión de matarse. Las estadísticas son difíciles de establecer, pero sí sabemos que las personas que se suicidan no tenían 2 o 3 semanas deprimidas, sino varios meses o años de estar deprimidos.

¿Cómo se fragua la idea?

– La depresión tiene muchos síntomas: tristeza, falta de sensaciones placenteras (anhedonia), cansancio, falta de concentración, ideas de muerte (pero no pensar directamente en suicidio), mucho sueño o insomnia. Se come mucho o muy poco. Hay falta de concentración y sensación de inutilidad. Cuando alguien comienza con estos síntomas y no recibe tratamiento después de 4 o 5 meses comienzan a aparecer algunas emociones ligadas al suicidio. Una de ellas es la desesperanza. En el momento en que yo siento que esto no va a mejorar, que siempre va a ser así o peor, es cuando comienzo a pensar que el suicidio es la mejor salida.

Los hombres se suicidan con diferentes métodos que las mujeres

– Sí, el hombre utiliza métodos muy letales: un disparo en cabeza, el ahorcamiento, un salto al vacío. Las mujeres principalmente se intoxican con medicamentos o se cortan las venas que usualmente no son métodos tan efectivos ni letales. Por cada hombre que se suicida 4 mujeres lo intentan y no lo logran.

¿Cuál es el perfil de un suicida?

– Hace unos 20 años era un hombre viudo o divorciado, sin empleo y mayor de 50 años. Ahora es un hombre joven, con una enfermedad mental, que está deprimido y atraviesa por situaciones de vida complicadas como pérdida de empleo o de pareja aunadas a alcoholismo o drogadicción. En la mujer es similar.

¿Y el suicidio más común en niños y ancianos?

– Los adultos asumen que los niños no piensan en el suicidio, pero sí lo hacen y estos casos están asociados a depresión y al acoso escolar (‘bullying’) aunado con padres rígidos e incomprensivos. En adultos mayores está ligado a depresión, enfermedades crónicas, terminales o mentales.

Hablemos del grupo que intenta matarse y no lo logra. ¿Quiénes son ellos?

– Son personas que lo pasan intentando parte de su vida. Tienen poca tolerancia a la frustración, algunas padecen alguna enfermedad mental y han recibido tratamientos psicológicos o psiquiátricos no adecuados que perpetuaron sus episodios depresivos. Son personas que en algún momento probablemente se suicidarán. El error más frecuente de los médicos, psicólogos y familiares es asumir que lo hicieron para llamar atención. Es falso. Por tonto que sea el intento, como tomar muchas aspirinas, hay que hacer una evaluación para descartar una enfermedad mental, depresión o abuso de sustancias.

¿Qué sentimientos deja el que lo intenta?

– Ira, enojo y rabia. A veces sus familiares los regañan por lo que hicieron y los rechazan, pensando que así lo dejarán de hacer, pero es error porque se sentirán peor y podrían intentarlo de nuevo. Es fácil juzgarlos pero uno no comprende el dolor y la dimensión de lo que puede ser una depresión. Es un dolor terrible. Hay que entender a la persona y darle apoyo.

Se escucha de gente que amenaza con matarse para obligar a su familia o pareja a que haga algo. ¿Deberían tomarse en serio esas amenazas?

– Si la persona no esta deprimida no tanto, usualmente es por manipulación. Los suicidas no amenazan en ese sentido. Es algo que llevan muy por dentro y pocas veces lo exteriorizan. Pero si alguien lo dice muy frecuentemente y su estado de ánimo no es normal, yo diría que sí hay que tomarlo muy en cuenta.

Fuente: AQUI

miércoles, noviembre 24, 2010

Rendimiento escolar de un niño bipolar

Hoy entró un mensaje al BLOG de una madre preocupada por su hija de 12 años, diagnosticada con bipolaridad. Al final pregunta lo siguiente:

"Si alguien padeció esta enfermedad desde niño(a) les pido me digan como le hicieron con la cuestión escolar, ya que es muy difícil para ella concentrarse, no se cómo le va a hacer en prepa o carrera..."

Quienes quieran compartir su experiencia personal pueden hacerlo aquí, en la sección de comentarios. Yo le digo lo siguiente:

Definitivamente el gen bipolar se expresó en mi desde los 8 años, debido a una serie de crisis que vivimos en familia y cuyo nivel de estrés no pude soportar. De hecho, tengo la hipótesis que ese mismo estrés lo desató en mi mamá, quien afirma que desde esa época (1980) ha tenido que tomar pastillas para dormir.

En mi caso no tuve problemas de concentración. Por el contrario, fui un niño muy aplicado con los estudios. Mis compañeros me consideraban "superdotado" pues siempre saqué las mejores notas o calificaciones del grado. Así hasta terminar la secundaria como el mejor estudiante del colegio. Mi manía tenía una manifestación religiosa -cuasi fanático, que me mantuvo alejado de los vicios o comportamientos riesgosos, como violencia, sexo, etc.

Fue hasta en la Universidad que empezó a traicionarme la mente, pues los pensamientos de grandeza me hicieron tomar decisiones "equivocadas", como dejar la carrera que había empezado y entrar a la vida religiosa, por considerarme "elegido" para alguna misión. Los dos primeros años de Universidad los hice sin convencimiento, pues tenía mi cabeza en algo más. Me iba bien en los cursos introductorios pero perdí el interés en los específicos.

Ahora, ya a nivel de doctorado, tengo graves problemas de concentración, incluso para trabajar en lo que me gano la vida. Lo atribuyo a no poder dormir bien. Estoy tratando de hacer ejercicio y meditación, pero todavía no logro recuperar mis niveles de productividad previos a la medicación (que dejé hace más de dos años).

Considero que lo mejor que puede hacer por su hija es orientarla para que ella se conozca bien a sí misma y darle los instrumentos (técnicas) adecuadas para poder identificar con anticipación y poder manejar sus cambios de ánimo. Hágala sentir segura, no como una persona "discapacitada", como alguien que tiene potencial y talentos especiales que poco a poco descubrirá. Sobre todo, necesitá una red social y familiar que le ayude a manejar el estrés de la vida, que es inevitable.

Sigamos conversando... Espero que otros lectores compartan su experiencia.

martes, noviembre 23, 2010

El Cerebro y la Experiencia Religiosa

En la radio pública de los EE.UU., NPR, hay un reportaje interesante sobre el cerebro y la experiencia de la trascendencia (Dios). Verlo AQUÍ