En un POST anterior hice referencias a las "alarmantes" cifras se suicidios en los años 2006 y 2007, según datos reportados por el diario elPeriódico de Guatemala:
"Dos suicidios diarios durante 2007," Luis Ángel Sas (29 ene 2008).
En dicho matutino se afirmó que en 2006 se "terminó con 564 casos similares de suicidio. Peor aún, en 2007 se registraron 734 casos, es decir un 30 por ciento más que en 2006, lo que da un promedio de dos suicidios por día, según datos de la Policía Nacional Civil [PNC]."
Sin embargo, he solicitado recientemente al Instituto Nacional de Estadística (INE) sus datos desagregados por sexo, edad, departamento (zona geográfica), intención y causa de muertes violentas, para los mismos años, y me aparecen cifras mucho más bajas y cercanas a lo que venía pasando.
Según el informe del INE titulado "Muertes violentas por grupos quinquenales de edad y sexo, según intención de la muerte y causa, año 2007" (y 2006) las cifras totales de suicidios fueron las siguientes:
2006 = 300
2007 = 343
Por lo tanto, las tasas por cada 100 mil habitantes serían:
2006 = 2.3
2007 = 2.6
Es decir que, con relación al año 2005, la tasa en 2006 aumentó en 20 por ciento. La variación entre 2006 y 2007 fue de 12 por ciento. ¡No como se afirmó en el POST anterior! Sí hubo un aumento en la tasa de suicidios, pero no tan dramático como las cifras de la PNC parecían indicarlo. ¿Será que el INE tiene un sub-registro tan alto respecto a las de la PNC?
Esto no debería hacernos bajar la guardia, pero sí nos pone otro problema: ¿Cuáles son las cifras confiables sobre el suicidio en Guatemala? Sin un buen diagnóstico, es más complicado resolver el problema.
Bitacora al servicio de todas aquellas personas que oscilan entre los extremos de la alegria y la tristeza
lunes, diciembre 28, 2009
lunes, diciembre 07, 2009
Coincidencia musical y ondas del cerebro
El fin de semana pasado fui con mi esposa y amigos a escuchar un concierto de la temporada navideña. Un clásico: El Mesías de Handel. Aunque no soy creyente, no me molesta para nada escuchar música sacra. ¡El Aleluya de este oratorio es una obra de arte! Al escucharlo, uno entiende por qué el Rey George II de Inglaterra se puso de pie cuando se entonó por primera vez en público.
En dicho concierto llegó a presentarse un hombre de unos 40 años de edad. Nos preguntó si eramos estudiantes de la Universidad. Al minuto de estar hablando me di cuenta que él es bipolar y estaba un poco maníaco, seguramente por la música. Al segundo minuto ya nos estaba preguntando si alguno de nosotros iba con el psiquiatra. Yo le respondí que sí. Luego dijo que él es bipolar y cuando le conté que yo también su nivel de emoción aumentó. Más aún cuando resultó que vivimos en el mismo vecindario de una gran ciudad. ¿Cuál era la probabilidad?
Mi esposa no logró mantener la atención a una conversación demasiado acelerada. Yo sí. Me contó varias cosas interesantes. Que su hermano era un escritor muy talentoso (lo calificó de genio), pero que estaba internado en un hospital. Que probablemente su condición de bipolares les venía de su madre. Y que él también era muy talentoso, poeta y músico. También me compartió que está buscando tratamientos alternativos para mejorar. Así salió el tema de la armonización de las ondas del cerebro. Me recomendó ver este sitio de la empresa que hace precisamente eso en los EE.UU.
http://www.brainstatetech.com/ [English]
http://www.omnicrece.com/neurobalance/ [en Castellano, México]
Hoy le dediqué un poco de tiempo a explorar el sitio. Y sí, me parece interesante y bastante convincente. Lo digo porque hace casi un año un primo que sabe mucho sobre sabiduría Oriental me explicó como funcionan los mantras a nivel del cerebro. Por eso me suena lógico lo de sincronizar o balancear el cerebro con música o sonidos apropiados.
Además, recientemente he estado leyendo sobre el origen cognitivo del instinto religioso (la espiritualidad, no las religiones como instituciones formales y estructuradas, basadas en el dogma de una "verdad" supuestamente revelada). El autor del libro (The Faith Instinct by Nicholas Wade) explica que las primeras manifestaciones religiosas del Homo sapiens se puede encontrar en evidencia arqueológica de hace unos 50 mil años. Dicha evidencia parece indicar que la música y la danza fueron las expresiones religiosas de entonces. Daban cohesión a las comunidades de cazadores y recolectoras, vital para enfrentar amenazas externas y, en definitiva, para la sobrevivencia.
Dice Wade que despúes de unas ocho horas de música y danza con los ritmos apropiado, algunos personas pueden entrar en trance. Seguramente esas experiencias dieron paso a la noción de trascendencia, al abrirse una ventana hacia un nivel de conciencia distinto. Lo cierto es que la música tiene un efecto importante en nuestro cerebro y, por consiguiente, en nuestra vida.
¡Pero hay que tener cuidado! ¿Quién no recuerda el episodio de manía que desató la música de Beethoven (9a Sinfonía, conocida como "Himno a la Alegría") en el pobre Mr. Jones (Richard Gere, 1993)? A veces me pasa algo de eso. Lo confieso.
En dicho concierto llegó a presentarse un hombre de unos 40 años de edad. Nos preguntó si eramos estudiantes de la Universidad. Al minuto de estar hablando me di cuenta que él es bipolar y estaba un poco maníaco, seguramente por la música. Al segundo minuto ya nos estaba preguntando si alguno de nosotros iba con el psiquiatra. Yo le respondí que sí. Luego dijo que él es bipolar y cuando le conté que yo también su nivel de emoción aumentó. Más aún cuando resultó que vivimos en el mismo vecindario de una gran ciudad. ¿Cuál era la probabilidad?
Mi esposa no logró mantener la atención a una conversación demasiado acelerada. Yo sí. Me contó varias cosas interesantes. Que su hermano era un escritor muy talentoso (lo calificó de genio), pero que estaba internado en un hospital. Que probablemente su condición de bipolares les venía de su madre. Y que él también era muy talentoso, poeta y músico. También me compartió que está buscando tratamientos alternativos para mejorar. Así salió el tema de la armonización de las ondas del cerebro. Me recomendó ver este sitio de la empresa que hace precisamente eso en los EE.UU.
http://www.brainstatetech.com/ [English]
http://www.omnicrece.com/neurobalance/ [en Castellano, México]
Hoy le dediqué un poco de tiempo a explorar el sitio. Y sí, me parece interesante y bastante convincente. Lo digo porque hace casi un año un primo que sabe mucho sobre sabiduría Oriental me explicó como funcionan los mantras a nivel del cerebro. Por eso me suena lógico lo de sincronizar o balancear el cerebro con música o sonidos apropiados.
Además, recientemente he estado leyendo sobre el origen cognitivo del instinto religioso (la espiritualidad, no las religiones como instituciones formales y estructuradas, basadas en el dogma de una "verdad" supuestamente revelada). El autor del libro (The Faith Instinct by Nicholas Wade) explica que las primeras manifestaciones religiosas del Homo sapiens se puede encontrar en evidencia arqueológica de hace unos 50 mil años. Dicha evidencia parece indicar que la música y la danza fueron las expresiones religiosas de entonces. Daban cohesión a las comunidades de cazadores y recolectoras, vital para enfrentar amenazas externas y, en definitiva, para la sobrevivencia.
Dice Wade que despúes de unas ocho horas de música y danza con los ritmos apropiado, algunos personas pueden entrar en trance. Seguramente esas experiencias dieron paso a la noción de trascendencia, al abrirse una ventana hacia un nivel de conciencia distinto. Lo cierto es que la música tiene un efecto importante en nuestro cerebro y, por consiguiente, en nuestra vida.
¡Pero hay que tener cuidado! ¿Quién no recuerda el episodio de manía que desató la música de Beethoven (9a Sinfonía, conocida como "Himno a la Alegría") en el pobre Mr. Jones (Richard Gere, 1993)? A veces me pasa algo de eso. Lo confieso.
miércoles, noviembre 18, 2009
¡A poner en práctica biblioterapia!
Como mencioné en mi post anterior sobre la importancia de la lectura, hay que buscar buenos libros y leerlos. Ya encontré el de Burns que recomendaban en el artículo, aunque se ve un poco "pesado" para leerlo.

Lo bueno de estar en los EE.UU. es que se encuentran muchos libros en las bibliotecas públicas, que son de primera calidad. También puede ir uno a ventas de libros usados y encontrarlos a buen precio. Como los siguientes que compré (casi regalados):

Este ya lo empecé a leer. Me parece muy interesante, pues los autores lo escribieron cuando se sabía muy poco sobre el TBP en niños. Ellos aprendieron a partir de un grupo virtual (en el Internet) de papás y mamás que compartían e intercambiaban información sobre sus hijos.


Estos dos últimos no he tenido ni tiempo de "ojearlos" (verlos u ¡hojearlos? de pasar sus hojas... me entró duda). El de Mondimore ya lo había visto recomendado en otro lugar. No recuerdo. Cuando los vea les comento.
Aclaro: en este BLOG no se trata de promocionar libros para su "venta", sino de sugerir alternativas de lectura. Si ustedes saben de alguno bueno, recomiéndenlo. Si saben de uno malo, critíquenlo.

Lo bueno de estar en los EE.UU. es que se encuentran muchos libros en las bibliotecas públicas, que son de primera calidad. También puede ir uno a ventas de libros usados y encontrarlos a buen precio. Como los siguientes que compré (casi regalados):

Este ya lo empecé a leer. Me parece muy interesante, pues los autores lo escribieron cuando se sabía muy poco sobre el TBP en niños. Ellos aprendieron a partir de un grupo virtual (en el Internet) de papás y mamás que compartían e intercambiaban información sobre sus hijos.


Estos dos últimos no he tenido ni tiempo de "ojearlos" (verlos u ¡hojearlos? de pasar sus hojas... me entró duda). El de Mondimore ya lo había visto recomendado en otro lugar. No recuerdo. Cuando los vea les comento.
Aclaro: en este BLOG no se trata de promocionar libros para su "venta", sino de sugerir alternativas de lectura. Si ustedes saben de alguno bueno, recomiéndenlo. Si saben de uno malo, critíquenlo.
domingo, noviembre 15, 2009
Más direcciones y sitios de Internet útiles
American Association of Suicidology
4201 Connecticut Avenue Northwest
Suite 408
Washington, DC 20008
www.suicidology.org
American Psychiatric Association
1400 K Street Northwest
Suite 501
Washington, DC 20005
www.psych.org
Canadian Mental Health Association
2160 Yonge Street, 3rd Floor
Toronto, ON M4S 2Z3
CANADA
www.cmha.ca
National Depressive and Manic-Depressive
Association (National DMDA)
730 North Franklin Street
Suite 501
Chicago, IL 60610
1-800-82-NDMDA (1-800-826-3632)
www.ndmda.org
National Mental Health Association
1021 Prince Street
Alexandria, VA 22314-2971
1-800-969-NMHA (1-800-969-6642)
www.nmha.org
Depression.com
www.depression.com
Information on many aspects of depression
Suicide Awareness\Voices of Education
(SA\VE)
www.save.org
Information on suicide and links to sites with
further information
Tomado de Peacock, Judith (2000), Bipolar Disorder, p. 62.
4201 Connecticut Avenue Northwest
Suite 408
Washington, DC 20008
www.suicidology.org
American Psychiatric Association
1400 K Street Northwest
Suite 501
Washington, DC 20005
www.psych.org
Canadian Mental Health Association
2160 Yonge Street, 3rd Floor
Toronto, ON M4S 2Z3
CANADA
www.cmha.ca
National Depressive and Manic-Depressive
Association (National DMDA)
730 North Franklin Street
Suite 501
Chicago, IL 60610
1-800-82-NDMDA (1-800-826-3632)
www.ndmda.org
National Mental Health Association
1021 Prince Street
Alexandria, VA 22314-2971
1-800-969-NMHA (1-800-969-6642)
www.nmha.org
Depression.com
www.depression.com
Information on many aspects of depression
Suicide Awareness\Voices of Education
(SA\VE)
www.save.org
Information on suicide and links to sites with
further information
Tomado de Peacock, Judith (2000), Bipolar Disorder, p. 62.
Muy buen sitio web sobre Genética y Trastorno Bipolar
Hoy estaba buscando información sobre la genética y el trastorno bipolar, y me encontré con un sitioweb muy bueno:
Dolan DNA Learning Center
En el buscador del sitio pongan "bipolar disorder" y les aparecerán casi 400 recursos interactivos, especialmente videos donde los expertos explican la relación entre herencia y trastorno bipolar. Hay varias intervenciones de la Dra. Kay Jamison. También son muy interesantes las explicaciones de la Dra. Ellen Leibenluft.
Dicen, por ejemplo, cuáles son los genes candidatos a explicar el TBP.

"We know from family and twin studies that bipolar is a highly genetic disorder. A study of 11,288 same-sex twin pairs in Denmark by Bertelsen and colleagues (1977) found that approximately 58% of monozygotic (identical) twins were concordant for bipolar disorder, as compared with 17% of dizygotic (fraternal) twins. While many genes and loci have subsequently been found to associate with bipolar disorder, none have been unambiguously identified as causal. One explanation for the difficulty in finding genes for bipolar is that it is a highly complex disorder. Genes with the strongest association are also candidate genes for schizophrenia (in particular), as well as major depression. This is not surprising given that the disorders share some common symptoms. For example, psychosis is a feature of both bipolar and schizophrenia (although the delusions and hallucination in schizophrenia seem to be related to self-awareness as opposed to mood-incongruence). Candidate genes for bipolar disorder include G72/DAOA, DISC1, NRG1, TPH2, BDNF, 5-HTT, and DAT1."
Esto me recuerda la investigación que se realiza en Costa Rica, en la UCR.
Dolan DNA Learning Center
En el buscador del sitio pongan "bipolar disorder" y les aparecerán casi 400 recursos interactivos, especialmente videos donde los expertos explican la relación entre herencia y trastorno bipolar. Hay varias intervenciones de la Dra. Kay Jamison. También son muy interesantes las explicaciones de la Dra. Ellen Leibenluft.
Dicen, por ejemplo, cuáles son los genes candidatos a explicar el TBP.

"We know from family and twin studies that bipolar is a highly genetic disorder. A study of 11,288 same-sex twin pairs in Denmark by Bertelsen and colleagues (1977) found that approximately 58% of monozygotic (identical) twins were concordant for bipolar disorder, as compared with 17% of dizygotic (fraternal) twins. While many genes and loci have subsequently been found to associate with bipolar disorder, none have been unambiguously identified as causal. One explanation for the difficulty in finding genes for bipolar is that it is a highly complex disorder. Genes with the strongest association are also candidate genes for schizophrenia (in particular), as well as major depression. This is not surprising given that the disorders share some common symptoms. For example, psychosis is a feature of both bipolar and schizophrenia (although the delusions and hallucination in schizophrenia seem to be related to self-awareness as opposed to mood-incongruence). Candidate genes for bipolar disorder include G72/DAOA, DISC1, NRG1, TPH2, BDNF, 5-HTT, and DAT1."
Esto me recuerda la investigación que se realiza en Costa Rica, en la UCR.
martes, noviembre 10, 2009
El poder de la lectura: biblio-terapia
Llevo días queriendo compartir con ustedes esta información... Es el artículo principal del boletín bimensual de la DBSA-Chicago (The Spectrum).
La biblioterapia se considera complementaria a las terapias médica (farmacológica) y psicológica (conversación). Además de brindarnos información importante, la lectura de los libros nos permite enfocarnos en algo distinto a los síntomas del TBP o la depresión.
La biblioterapia es un proceso de lectura de materiales (libros, revistas, etc.) de auto-ayuda, por ejemplo, que nos facilitan información y nos dan motivación para seguir adelante. Parece que la investigación sobre esta terapia revela que es propicia para la recuperación, especialmente cuando estamos en fase depresiva.
En los EE.UU. se publican unos dos mil libros de auto-ayuda anualmente. Pero no todos ellos son para trastornos del ánimo. Y, más importante, no todos son efectivos para el tratamiento. Los mejores son los que tienen un enfoque conductual-cognitivo, escritos por profesionales de la salud mental, dedicados a temas específicos.
Hay que tener cuidado pues hay literatura que contiene tratamientos poco ortodoxos, sin ningún fundamento científico. Hay que sospechar de los que prometen mucho.
Los buenos son los que educan sobre determinado problema de salud mental, desde su diagnóstico hasta su tratamiento. No sólo motivan e informan al lector sino que también le dan una nueva perspectiva que le ayuda a valorarse como individuo. Otra ventaja de los libros es que resultan baratos en relación a lo que cuesta una terapia profesional. Son más convenientes, pero esto no quiere decir que deban usarse como sustituto de la atención profesional. Son un complemento.
Nota del moderador del BLOG: ideas tomadas del artículo escrito por John Jurowicz, Ph.D., "Bibliotherapy: Self-Help for Mood Disorders." The Spectrum, Nov-Dec 2009, Vol. 23, No. 6, pp. 1-2.
El autor dice que uno de los libros mejor calificados por los investigadores es el de David Burns, Feeling Good: The New Mood Therapy. Primera vez que escucho del mismo. Habrá que hacerle un review!
La biblioterapia se considera complementaria a las terapias médica (farmacológica) y psicológica (conversación). Además de brindarnos información importante, la lectura de los libros nos permite enfocarnos en algo distinto a los síntomas del TBP o la depresión.
La biblioterapia es un proceso de lectura de materiales (libros, revistas, etc.) de auto-ayuda, por ejemplo, que nos facilitan información y nos dan motivación para seguir adelante. Parece que la investigación sobre esta terapia revela que es propicia para la recuperación, especialmente cuando estamos en fase depresiva.
En los EE.UU. se publican unos dos mil libros de auto-ayuda anualmente. Pero no todos ellos son para trastornos del ánimo. Y, más importante, no todos son efectivos para el tratamiento. Los mejores son los que tienen un enfoque conductual-cognitivo, escritos por profesionales de la salud mental, dedicados a temas específicos.
Hay que tener cuidado pues hay literatura que contiene tratamientos poco ortodoxos, sin ningún fundamento científico. Hay que sospechar de los que prometen mucho.
Los buenos son los que educan sobre determinado problema de salud mental, desde su diagnóstico hasta su tratamiento. No sólo motivan e informan al lector sino que también le dan una nueva perspectiva que le ayuda a valorarse como individuo. Otra ventaja de los libros es que resultan baratos en relación a lo que cuesta una terapia profesional. Son más convenientes, pero esto no quiere decir que deban usarse como sustituto de la atención profesional. Son un complemento.
Nota del moderador del BLOG: ideas tomadas del artículo escrito por John Jurowicz, Ph.D., "Bibliotherapy: Self-Help for Mood Disorders." The Spectrum, Nov-Dec 2009, Vol. 23, No. 6, pp. 1-2.
El autor dice que uno de los libros mejor calificados por los investigadores es el de David Burns, Feeling Good: The New Mood Therapy. Primera vez que escucho del mismo. Habrá que hacerle un review!
jueves, octubre 22, 2009
Un par de nuevos libros
Me encontré por casualidad con estos dos libros sobre el trastorno bipolar, el primero de un psiquiatra y el segundo de una mujer, abogada exitosa, que padece la condición. Como es natural, empecé a leer con mucho interés la memoria de esta última persona, en la cual cuenta con detalle sus episodios de manía y depresión.


martes, octubre 20, 2009
Rompiendo tabú sobre el suicidio
La semana pasada me encontré con este artículo: "Breaking the taboo of suicide" escrito por Quetzallí Castro (editora de la sección Pulse, The Chicago Flame).
En el mismo se cuenta la historia de Bryce Mackie, estudiante del Columbia College en Chicago, quien hizo hace cuatro años un film titulado "Eternal High." Bryce padece trastorno bipolar y se ha tenido que enfrentar a sus propios pensamientos suicidas. Hoy tiene 21 años de edad y su video ha servido para romper el tabú sobre el tema y también ayuda a disminuir el estigma social existente sobre las enfermedades mentales.
Se pueden ver 3 minutos del documental AQUÍ
Este es un tema que se debería discutir abiertamente para educar a los jóvenes adolescentes, sobre todo porque en los EE.UU. se estima que los suicidios son la tercera causa de muerte entre los 10 y 14 años de edad (Medical Journal of Pediatrics).
En el mismo se cuenta la historia de Bryce Mackie, estudiante del Columbia College en Chicago, quien hizo hace cuatro años un film titulado "Eternal High." Bryce padece trastorno bipolar y se ha tenido que enfrentar a sus propios pensamientos suicidas. Hoy tiene 21 años de edad y su video ha servido para romper el tabú sobre el tema y también ayuda a disminuir el estigma social existente sobre las enfermedades mentales.
Se pueden ver 3 minutos del documental AQUÍ
Este es un tema que se debería discutir abiertamente para educar a los jóvenes adolescentes, sobre todo porque en los EE.UU. se estima que los suicidios son la tercera causa de muerte entre los 10 y 14 años de edad (Medical Journal of Pediatrics).
jueves, octubre 15, 2009
MINDS ON THE EDGE: Facing Mental Illness
Campaña educativa de PBS
Fred Friendly Seminars
Para quienes entienden Inglés, este mes salió al aire un programa de TV (también disponible en audio) que explora los problemas éticos, jurídicos, familiares, y hasta políticos, relacionados con las enfermedades mentales más severas en los EE.UU. (trastorno bipolar y esquizofrenia).
Se discuten soluciones que están implementándose en el país. En el panel participan personas que trabajan en el campo de la salud mental y de la ética, abogados y jueces, periodistas y familiares de quienes han sido diagnosticados con las enfermedades mencionadas. Los casos que se tratan son hipotéticos, pero los problemas que se abordan son reales.
Ver programa completo aquí:
http://www.mindsontheedge.org/watch/
Se los recomiendo. Es uno de los mejores programas que he visto sobre la temática.
Fred Friendly Seminars
Para quienes entienden Inglés, este mes salió al aire un programa de TV (también disponible en audio) que explora los problemas éticos, jurídicos, familiares, y hasta políticos, relacionados con las enfermedades mentales más severas en los EE.UU. (trastorno bipolar y esquizofrenia).
Se discuten soluciones que están implementándose en el país. En el panel participan personas que trabajan en el campo de la salud mental y de la ética, abogados y jueces, periodistas y familiares de quienes han sido diagnosticados con las enfermedades mencionadas. Los casos que se tratan son hipotéticos, pero los problemas que se abordan son reales.
Ver programa completo aquí:
http://www.mindsontheedge.org/watch/
Se los recomiendo. Es uno de los mejores programas que he visto sobre la temática.
En nuestra propia voz
En los EE.UU. es impresionante la cantidad de recursos que existen para ayudar a las personas con padecimientos mentales. Hay varios grupos que organizan actividades educativas, de terapia, atención inmediata (en caso de urgencias), y hasta políticas (para concientizar a la población y a los políticos).
He contado varias veces sobre los materiales que recibo de NAMI y DBSA. Ahora les comparto sobre una actividad a la que asistí esta semana. Se llama "In Our Own Voice". Es un panel en el cual un par de personas cuentan su experiencia personal con la enfermedad y se proyecta un breve documental donde hay otros testimonios.
El esquema que siguen es el siguiente: se presentan, cuentan qué enfermedad o condición padecen, los problemas que han tenido como consecuencia de la misma, el proceso de aceptación, el tratamiento que han llevado, su recuperación (incluyendo logros) y los sueños que tienen para el futuro. Lo mismo en el video.
La verdad, esperaba algo más profundo. Me pareció un tanto superficial. Critiqué el simplismo con que presentan la fase del tratamiento, como que si fuera algo muy automático: "¡Me tomo el medicamento y ya me controlo!". Lo cual sabemos que no es así. Por el contrario, es un largo y difícil proceso de ensayo y error, no sólo por el tema de la eficacia del medicamento, sino por los efectos secundarios no deseados.
Al final un par de personas se me acercaron por mi intervención. Una para preguntarme cómo me ha ido sin los medicamentos. Le conte que no he tenido mayores sobresaltos hacia arriba o hacia abajo, aunque no he resuelto el problema del sueño, y soy vulnerable a "mini-depresiones". La otra me dijo que tuviera cuidado y que estuviera siempre alerta a los signos que avisan sobre alguna recaída. Como comentario, la mamá de un muchacho bipolar dijo que ciertamente es difícil lo de encontrar el medicamento adecuado.
Bueno, fue una buena experiencia aunque deprime ver a gente que se ha quedado sola por la misma enfermedad. Pero asumo que eso tiene que ver con la cultura norteamericana (individualismo-independencia). Por cierto, hoy escuché en la radio que muchas de las personas sin casa en los EE.UU. son personas con algún padecimiento mental. Lo mismo se observa en las prisiones. ¡Preocupante!
He contado varias veces sobre los materiales que recibo de NAMI y DBSA. Ahora les comparto sobre una actividad a la que asistí esta semana. Se llama "In Our Own Voice". Es un panel en el cual un par de personas cuentan su experiencia personal con la enfermedad y se proyecta un breve documental donde hay otros testimonios.
El esquema que siguen es el siguiente: se presentan, cuentan qué enfermedad o condición padecen, los problemas que han tenido como consecuencia de la misma, el proceso de aceptación, el tratamiento que han llevado, su recuperación (incluyendo logros) y los sueños que tienen para el futuro. Lo mismo en el video.
La verdad, esperaba algo más profundo. Me pareció un tanto superficial. Critiqué el simplismo con que presentan la fase del tratamiento, como que si fuera algo muy automático: "¡Me tomo el medicamento y ya me controlo!". Lo cual sabemos que no es así. Por el contrario, es un largo y difícil proceso de ensayo y error, no sólo por el tema de la eficacia del medicamento, sino por los efectos secundarios no deseados.
Al final un par de personas se me acercaron por mi intervención. Una para preguntarme cómo me ha ido sin los medicamentos. Le conte que no he tenido mayores sobresaltos hacia arriba o hacia abajo, aunque no he resuelto el problema del sueño, y soy vulnerable a "mini-depresiones". La otra me dijo que tuviera cuidado y que estuviera siempre alerta a los signos que avisan sobre alguna recaída. Como comentario, la mamá de un muchacho bipolar dijo que ciertamente es difícil lo de encontrar el medicamento adecuado.
Bueno, fue una buena experiencia aunque deprime ver a gente que se ha quedado sola por la misma enfermedad. Pero asumo que eso tiene que ver con la cultura norteamericana (individualismo-independencia). Por cierto, hoy escuché en la radio que muchas de las personas sin casa en los EE.UU. son personas con algún padecimiento mental. Lo mismo se observa en las prisiones. ¡Preocupante!
jueves, octubre 08, 2009
La OMS prevé millón y medio de suicidios para 2020 (sobre suicidio, 2ª parte)
por José Carlos García Fajardo
No se trata de una plaga ni es irremediable. Es posible controlarla mediante la educación y la atención médica. El suicidio y la depresión tienen que dejar de ser tabúes, como lo han sido las enfermedades venéreas, homosexualidad, preservativos, masturbación, parejas de hecho, relaciones prematrimoniales, nuevos tipos de familia, derecho a una muerte digna e interrupción de un embarazo no deseado o peligroso. La OMS recomienda “fomentar un tratamiento responsable del tema en los medios de comunicación y formar a los profesionales de la atención primaria”.
Todavía algunos sostienen que escribir sobre el tema puede inducir a imitarlo. Pues que no escriban sobre muertes en carretera, alcoholismo, asesinatos, violaciones, maltrato, prostitución y que supriman de la TV las películas y relatos violentos.
La OMS estudia la prevención del suicidio en culturas diferentes, ya que los factores culturales, religiosos, históricos, filosóficos y tradicionales influyen en la decisión. Sólo un escaso número de suicidios se producen sin aviso por lo que deben tomarse en serio las amenazas de autolesión. La mayoría de quienes intentan suicidarse, más que la muerte, buscan llamar la atención, en un grito desesperado.
Como signos, la OMS apunta: quiebras afectivas y/o económicos, incomunicación o indiferencia familiar; adicciones al juego compulsivo de apuestas, al alcohol, a las drogas; marginación social y aislamiento elegido o forzado; enfermedades terminales y amenazas masivas a la dignidad personal: abuso sexual, maltrato físico, verbal o psicológico, privación de la libertad. Imposibilidad de reponer el objeto perdido: muerte de un familiar, jubilación, desastre económico. Percepción de la declinación general del organismo, rechazo a la vejez.
El acto suicida tiene "lógica" para el individuo y se convierte en la "única salida", para dejar de sufrir, en el refugio final. Cuando la idea de culpa es agobiante, la expiación necesaria se traduce en suicidio.
¿Tiene nuestra manera de vivir algo que ver con el aumento de enfermos depresivos? pregunta el doctor C. Sisto, en su artículo, El suicidio ¿O es una enfermedad que ahora se detecta más que antes? Todo psiquiatra de largos años de práctica, observa que los deprimidos son más que antes; y es sensato asumir que las condiciones actuales de la "tarea" de vivir hacen necesarias una exigencia, competitividad, aceleración de los tiempos, que antes era desconocida. Nos falta tiempo para todo: para ganar el sustento, para la relación con la familia, para el descanso.
El sujeto se adapta pero algunos lo hacen pagando el lento precio de un stress acumulativo, que, puede hacer crisis dando lugar a reacciones de agotamiento, o de protesta interior, o de un naufragio en la adaptación del yo. Quizás la más frecuente forma de ese agotamiento, de esa desadaptación, es la depresión, esa sombría vivencia de la experiencia vital. Como dice Kalina, "el tiempo en la sociedad actual está contaminado". Contaminado de urgencia, de complicaciones, de fricciones. El vivir, antes tranquilo, es ahora conflictivo, inseguro; algunos sujetos resisten y hasta transforman esa circunstancia en fortaleza, otros claudican. Y entonces, la depresión es la salida.
Si a este cuadro se agrega la frecuente exhortación a "la voluntad", a que se "debe tener energía y buen ánimo” se agrega un nuevo conflicto a ese individuo, que, justamente, no tiene fuerza de voluntad. Hay que romper la creencia de que la depresión es una mera cuestión de actitud pues confunde al enfermo que intenta librar una batalla solo.
Pero, desde los años 50, se ha contado con un arsenal farmacológico efectivo y nuevos fármacos señalan nuevos progresos.
Cada vez hay más factores estresantes y menos atención médica. Eso aumenta los casos de suicidio “Hace falta educación y romper el prejuicio contra la psiquiatría”, dice el doctor J. Molina.
“De haber recibido atención psiquiátrica a tiempo, quizá muchas de esas vidas se hubieran salvado y llevarían vidas normales y tranquilas. Pero no la tuvieron porque ni supieron que estaban enfermos”. La depresión es una enfermedad más y tiene tratamiento. El problema es hallar la ayuda, porque hay muy poca educación al respecto.
Mucha gente piensa que ir al siquiatra es para los locos. Además, hay un estigma para las personas con depresión. No saben que la depresión es una de las enfermedades más comunes del mundo. Es la cuarta enfermedad incapacitadora en el mundo. La depresión afecta a casi todas las funciones principales del sistema nervioso. Con ella se va perdiendo la esperanza y eso los deja incapacitados incluso para tratarse.
Arrojar la cara importa que el espejo no hay porqué. Hablamos de hechos contrastados y avalados por la OMS, no de meras opiniones.
No se trata de una plaga ni es irremediable. Es posible controlarla mediante la educación y la atención médica. El suicidio y la depresión tienen que dejar de ser tabúes, como lo han sido las enfermedades venéreas, homosexualidad, preservativos, masturbación, parejas de hecho, relaciones prematrimoniales, nuevos tipos de familia, derecho a una muerte digna e interrupción de un embarazo no deseado o peligroso. La OMS recomienda “fomentar un tratamiento responsable del tema en los medios de comunicación y formar a los profesionales de la atención primaria”.
Todavía algunos sostienen que escribir sobre el tema puede inducir a imitarlo. Pues que no escriban sobre muertes en carretera, alcoholismo, asesinatos, violaciones, maltrato, prostitución y que supriman de la TV las películas y relatos violentos.
La OMS estudia la prevención del suicidio en culturas diferentes, ya que los factores culturales, religiosos, históricos, filosóficos y tradicionales influyen en la decisión. Sólo un escaso número de suicidios se producen sin aviso por lo que deben tomarse en serio las amenazas de autolesión. La mayoría de quienes intentan suicidarse, más que la muerte, buscan llamar la atención, en un grito desesperado.
Como signos, la OMS apunta: quiebras afectivas y/o económicos, incomunicación o indiferencia familiar; adicciones al juego compulsivo de apuestas, al alcohol, a las drogas; marginación social y aislamiento elegido o forzado; enfermedades terminales y amenazas masivas a la dignidad personal: abuso sexual, maltrato físico, verbal o psicológico, privación de la libertad. Imposibilidad de reponer el objeto perdido: muerte de un familiar, jubilación, desastre económico. Percepción de la declinación general del organismo, rechazo a la vejez.
El acto suicida tiene "lógica" para el individuo y se convierte en la "única salida", para dejar de sufrir, en el refugio final. Cuando la idea de culpa es agobiante, la expiación necesaria se traduce en suicidio.
¿Tiene nuestra manera de vivir algo que ver con el aumento de enfermos depresivos? pregunta el doctor C. Sisto, en su artículo, El suicidio ¿O es una enfermedad que ahora se detecta más que antes? Todo psiquiatra de largos años de práctica, observa que los deprimidos son más que antes; y es sensato asumir que las condiciones actuales de la "tarea" de vivir hacen necesarias una exigencia, competitividad, aceleración de los tiempos, que antes era desconocida. Nos falta tiempo para todo: para ganar el sustento, para la relación con la familia, para el descanso.
El sujeto se adapta pero algunos lo hacen pagando el lento precio de un stress acumulativo, que, puede hacer crisis dando lugar a reacciones de agotamiento, o de protesta interior, o de un naufragio en la adaptación del yo. Quizás la más frecuente forma de ese agotamiento, de esa desadaptación, es la depresión, esa sombría vivencia de la experiencia vital. Como dice Kalina, "el tiempo en la sociedad actual está contaminado". Contaminado de urgencia, de complicaciones, de fricciones. El vivir, antes tranquilo, es ahora conflictivo, inseguro; algunos sujetos resisten y hasta transforman esa circunstancia en fortaleza, otros claudican. Y entonces, la depresión es la salida.
Si a este cuadro se agrega la frecuente exhortación a "la voluntad", a que se "debe tener energía y buen ánimo” se agrega un nuevo conflicto a ese individuo, que, justamente, no tiene fuerza de voluntad. Hay que romper la creencia de que la depresión es una mera cuestión de actitud pues confunde al enfermo que intenta librar una batalla solo.
Pero, desde los años 50, se ha contado con un arsenal farmacológico efectivo y nuevos fármacos señalan nuevos progresos.
Cada vez hay más factores estresantes y menos atención médica. Eso aumenta los casos de suicidio “Hace falta educación y romper el prejuicio contra la psiquiatría”, dice el doctor J. Molina.
“De haber recibido atención psiquiátrica a tiempo, quizá muchas de esas vidas se hubieran salvado y llevarían vidas normales y tranquilas. Pero no la tuvieron porque ni supieron que estaban enfermos”. La depresión es una enfermedad más y tiene tratamiento. El problema es hallar la ayuda, porque hay muy poca educación al respecto.
Mucha gente piensa que ir al siquiatra es para los locos. Además, hay un estigma para las personas con depresión. No saben que la depresión es una de las enfermedades más comunes del mundo. Es la cuarta enfermedad incapacitadora en el mundo. La depresión afecta a casi todas las funciones principales del sistema nervioso. Con ella se va perdiendo la esperanza y eso los deja incapacitados incluso para tratarse.
Arrojar la cara importa que el espejo no hay porqué. Hablamos de hechos contrastados y avalados por la OMS, no de meras opiniones.
jueves, octubre 01, 2009
Un millón de personas se quitan la vida cada año, 1a parte
por José Carlos García Fajardo
Cada día hay en promedio casi tres mil personas que ponen fin a su vida, y veinte intentan suicidarse por cada una que lo consigue. Cada hora, ciento veinticinco personas ponen fin a su vida, más de dos personas por minuto. Datos de la Organización Mundial de la Salud, (OMS).
Hablamos de suicidios verificados, no de los camuflados en “accidentes”, previa ingestión de drogas, de alcohol o de broncas emocionales insoportables que conducen a pisar el acelerador sin freno.
Está entre las tres primeras causas mundiales de muerte en personas de entre 15 y 44 años, pero el sector que presenta mayor riesgo es el de los adolescentes. Entre poblaciones rurales, son las personas de edad que ya no se sienten útiles, ni necesitadas, ni queridas.
También existen “suicidios” enmascarados en el abandono de tratamientos médicos, para “hacer pagar culpas a la familia”.
Asimismo, muchos ancianos que viven solos en las ciudades grandes, en donde todo egoísmo tiene su asiento, y que “aparecen” muertos, no se han pegado un tiro, ni se han tirado por la ventana ni ingerido venenos, sencillamente, se han dejado morir poco a poco, abandonándose en la comida y en la higiene, debilitándose, perdiendo fuerzas, y hasta intuyendo un descanso y una liberación, no en la muerte, que siempre impresiona, sino en dejar de llevar un vivir sin sentido; para ellos, ergo, para el universo entero.
¿Sabe alguien cuántos soldados se han dejado morir por no poder soportar la tensión inhumana de una confrontación absurda? ¿Hay suicidio más eficaz que dejarse matar por el “enemigo”, y encima sin “deshonor” ante la familia pues te los rinden militares? ¿Acaso en la guerra de Vietnam, la droga no se distribuía desde la propia intendencia?
Para el año 2020, la OMS prevé que el número de muertes por suicidio en el mundo superará el millón y medio. Por ello, es tan importante tratarla como corresponde. Con una aproximación psicológicamente cálida, acogedora, tranquilizadora. Y con el arsenal terapéutico, realmente efectivo, que tenemos a nuestra disposición. Y con tiempo, paciencia, con ese sumergirse en el drama del enfermo.
Recordemos que "asistir" (assistere) es, "estar al lado del otro".
Los profesionales que trabajan en la prevención de los suicidios, insisten en que se trata de muertes evitables que, en algunos países, alcanzan a 10,4 por cada cien mil habitantes y, entre los adolescentes, el riesgo es del 30% por la misma proporción.
Ya sabemos que el suicidio se ha convertido en un tabú tan fuerte como el incesto o, hasta hace poco, las denominadas “desviaciones” sexuales, como la homosexualidad. Como fue tabú durante siglos tratar de la pedofilia, pederastia o, como ahora prefiere denominar el Vaticano para las experiencias de sus clérigos, “efebofilia”, es decir, atracción por jóvenes de 11 a 17 años.
Hasta en el Libro de estilo de muchos medios de comunicación se reglamenta la publicación de estas noticias, “porque pueden provocar estímulo de imitación”.
La OMS pide mejorar la educación en el tema, reducir la estigmatización y aumentar la conciencia de que el suicidio es prevenible. Todavía, en muchas legislaciones, el intento de suicidio se castiga como delito. Y a un enfermo no se le lleva al paredón, se le cura y después se le fusila. La Iglesia católica y otras religiones, castigaban al suicida con la prohibición de ser enterrado en “tierra sagrada”. Con el progreso en la conciencia de una mayor libertad y responsabilidad, se han avenido con el subterfugio de que “no sabían lo que hacían”, “locura transitoria”, “fuera de sí, “enajenados”.
No hay más que ver las dificultades que tiene un enfermo terminal para tener una muerte digna, mediante suicidio asistido, o mediante eutanasia positiva, por compasión y por justicia. ¿Tanto cuesta reconocer el derecho a disponer de la propia vida? ¿Alguien nos ha pedido permiso para nacer?
¿Pueden imponerse manu militari ideologías que parten de peticiones de principio, de falsas premisas y de un fanatismo que condena a vivir, como durante siglos bendijeron las condenas a morir?
Partiendo del reconocimiento de este derecho inalienable, es necesario prevenir las decisiones fatales que podrían evitarse mediante atención médica y psicológica, comprensión y tratamiento, información adecuada y medios eficaces al alcance de enfermos depresivos, alcoholismo, drogadicción y esquizofrenia. Adolescentes que no asumen su realidad sexual, o de ancianos sin medios para vivir con dignidad porque la sociedad se lo debe siempre ya que las cosas no son de su dueño sino del que las necesita. Y aunque la vida no tuviera sentido tiene que tener sentido vivir, pero con dignidad y sin padecimientos insoportables. No vamos de la vida hacia la muerte, sino hacia la felicidad de saberse uno mismo, libre y responsable.
Cada día hay en promedio casi tres mil personas que ponen fin a su vida, y veinte intentan suicidarse por cada una que lo consigue. Cada hora, ciento veinticinco personas ponen fin a su vida, más de dos personas por minuto. Datos de la Organización Mundial de la Salud, (OMS).
Hablamos de suicidios verificados, no de los camuflados en “accidentes”, previa ingestión de drogas, de alcohol o de broncas emocionales insoportables que conducen a pisar el acelerador sin freno.
Está entre las tres primeras causas mundiales de muerte en personas de entre 15 y 44 años, pero el sector que presenta mayor riesgo es el de los adolescentes. Entre poblaciones rurales, son las personas de edad que ya no se sienten útiles, ni necesitadas, ni queridas.
También existen “suicidios” enmascarados en el abandono de tratamientos médicos, para “hacer pagar culpas a la familia”.
Asimismo, muchos ancianos que viven solos en las ciudades grandes, en donde todo egoísmo tiene su asiento, y que “aparecen” muertos, no se han pegado un tiro, ni se han tirado por la ventana ni ingerido venenos, sencillamente, se han dejado morir poco a poco, abandonándose en la comida y en la higiene, debilitándose, perdiendo fuerzas, y hasta intuyendo un descanso y una liberación, no en la muerte, que siempre impresiona, sino en dejar de llevar un vivir sin sentido; para ellos, ergo, para el universo entero.
¿Sabe alguien cuántos soldados se han dejado morir por no poder soportar la tensión inhumana de una confrontación absurda? ¿Hay suicidio más eficaz que dejarse matar por el “enemigo”, y encima sin “deshonor” ante la familia pues te los rinden militares? ¿Acaso en la guerra de Vietnam, la droga no se distribuía desde la propia intendencia?
Para el año 2020, la OMS prevé que el número de muertes por suicidio en el mundo superará el millón y medio. Por ello, es tan importante tratarla como corresponde. Con una aproximación psicológicamente cálida, acogedora, tranquilizadora. Y con el arsenal terapéutico, realmente efectivo, que tenemos a nuestra disposición. Y con tiempo, paciencia, con ese sumergirse en el drama del enfermo.
Recordemos que "asistir" (assistere) es, "estar al lado del otro".
Los profesionales que trabajan en la prevención de los suicidios, insisten en que se trata de muertes evitables que, en algunos países, alcanzan a 10,4 por cada cien mil habitantes y, entre los adolescentes, el riesgo es del 30% por la misma proporción.
Ya sabemos que el suicidio se ha convertido en un tabú tan fuerte como el incesto o, hasta hace poco, las denominadas “desviaciones” sexuales, como la homosexualidad. Como fue tabú durante siglos tratar de la pedofilia, pederastia o, como ahora prefiere denominar el Vaticano para las experiencias de sus clérigos, “efebofilia”, es decir, atracción por jóvenes de 11 a 17 años.
Hasta en el Libro de estilo de muchos medios de comunicación se reglamenta la publicación de estas noticias, “porque pueden provocar estímulo de imitación”.
La OMS pide mejorar la educación en el tema, reducir la estigmatización y aumentar la conciencia de que el suicidio es prevenible. Todavía, en muchas legislaciones, el intento de suicidio se castiga como delito. Y a un enfermo no se le lleva al paredón, se le cura y después se le fusila. La Iglesia católica y otras religiones, castigaban al suicida con la prohibición de ser enterrado en “tierra sagrada”. Con el progreso en la conciencia de una mayor libertad y responsabilidad, se han avenido con el subterfugio de que “no sabían lo que hacían”, “locura transitoria”, “fuera de sí, “enajenados”.
No hay más que ver las dificultades que tiene un enfermo terminal para tener una muerte digna, mediante suicidio asistido, o mediante eutanasia positiva, por compasión y por justicia. ¿Tanto cuesta reconocer el derecho a disponer de la propia vida? ¿Alguien nos ha pedido permiso para nacer?
¿Pueden imponerse manu militari ideologías que parten de peticiones de principio, de falsas premisas y de un fanatismo que condena a vivir, como durante siglos bendijeron las condenas a morir?
Partiendo del reconocimiento de este derecho inalienable, es necesario prevenir las decisiones fatales que podrían evitarse mediante atención médica y psicológica, comprensión y tratamiento, información adecuada y medios eficaces al alcance de enfermos depresivos, alcoholismo, drogadicción y esquizofrenia. Adolescentes que no asumen su realidad sexual, o de ancianos sin medios para vivir con dignidad porque la sociedad se lo debe siempre ya que las cosas no son de su dueño sino del que las necesita. Y aunque la vida no tuviera sentido tiene que tener sentido vivir, pero con dignidad y sin padecimientos insoportables. No vamos de la vida hacia la muerte, sino hacia la felicidad de saberse uno mismo, libre y responsable.
viernes, septiembre 25, 2009
Más libros recomendados
jueves, septiembre 24, 2009
Explico mi silencio
Queridos amigos,
Perdón por no actualizar este BLOG... Hice un trato con mi esposa y conmigo mismo. Después de una extensa charla que tuvimos, llegamos a la conclusión de que pensar en la condición bipolar me roba mucho tiempo y energías que puedo utilizar para alcanzar otras metas importantes en mi vida.
Ciertamente, desde que me diagnosticaron como BP he dedicado innumerables horas a dialogar, leer, escribir, informarme e informar a otros, sobre la condición. He investigado bastante, incluso sobre mi árbol genealógico para tratar de descubrir de cuál rama del mismo heredé el gen. Hay dos candidatas, incluyendo una del lado paterno que no conocía...
Así que al evaluar mi primer año sin medicamentos decidí darme una pausa en mi incesante búsqueda por la verdad. Pido disculpas, pues sé que muchos vienen a este BLOG buscando información y para sentirse acompañados por otros que nos pueden entender mejor. Gracias por los comentarios que nunca faltan.
Hoy decidí escribir porque, sin planificarlo, hace algunos días estuve frente a la casa de mi primo que se quitó la vida en enero recién pasado. Me sentí afectado. Un poco asustado. Lo recordé con una mezcla de tristeza y cariño. Ello también mi hizo compartir con mi papá la frustración al tratar de explicar, sin éxito, a la familia la necesidad de conocer y profundizar en la condición BP para beneficio de las futuras generaciones.
Así que se los comparto. Espero que los lectores habituales (y los que no lo son) se encuentren bien. Yo me siento bastante estable. Sólo con algunos problemas para dormir y descansar bien durante las noches. Ya saben, a veces la mente no se detiene...
Un abrazo.
Perdón por no actualizar este BLOG... Hice un trato con mi esposa y conmigo mismo. Después de una extensa charla que tuvimos, llegamos a la conclusión de que pensar en la condición bipolar me roba mucho tiempo y energías que puedo utilizar para alcanzar otras metas importantes en mi vida.
Ciertamente, desde que me diagnosticaron como BP he dedicado innumerables horas a dialogar, leer, escribir, informarme e informar a otros, sobre la condición. He investigado bastante, incluso sobre mi árbol genealógico para tratar de descubrir de cuál rama del mismo heredé el gen. Hay dos candidatas, incluyendo una del lado paterno que no conocía...
Así que al evaluar mi primer año sin medicamentos decidí darme una pausa en mi incesante búsqueda por la verdad. Pido disculpas, pues sé que muchos vienen a este BLOG buscando información y para sentirse acompañados por otros que nos pueden entender mejor. Gracias por los comentarios que nunca faltan.
Hoy decidí escribir porque, sin planificarlo, hace algunos días estuve frente a la casa de mi primo que se quitó la vida en enero recién pasado. Me sentí afectado. Un poco asustado. Lo recordé con una mezcla de tristeza y cariño. Ello también mi hizo compartir con mi papá la frustración al tratar de explicar, sin éxito, a la familia la necesidad de conocer y profundizar en la condición BP para beneficio de las futuras generaciones.
Así que se los comparto. Espero que los lectores habituales (y los que no lo son) se encuentren bien. Yo me siento bastante estable. Sólo con algunos problemas para dormir y descansar bien durante las noches. Ya saben, a veces la mente no se detiene...
Un abrazo.
jueves, septiembre 10, 2009
Alta incidencia de problemas mentales
por Susana Portillo G.
elPeriódico, Guatemala (10 sep 09)
Un grupo de 138 estudiantes de Medicina de la Universidad de San Carlos de Guatemala realizaron la primera Encuesta Nacional de Salud Mental.
Los resultados revelan que el 27.8 por ciento de los guatemaltecos reporta un problema psiquiátrico. Esta cifra es un 3.3 por ciento más alto de la media registrada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Esto significa que una de cada cuatro personas en el país ha padecido o padece de un trastorno mental en alguna etapa de su vida.
Las encuestas se realizaron durante mayo y junio de este año. La tesis se hizo entre hombres y mujeres de 18 y 65 años que habitan en 1,398 viviendas distribuidas en 56 sectores de la República. La confiabilidad de la muestra es de un 95 por ciento.
Víctor Puac, coordinador del proyecto, afirmó que el estudio realiza una descripción epidemiológica detallada de los padecimientos mentales de las personas. Puac refirió que es importante resaltar que únicamente el 2.3 por ciento de los afectados por transtornos psicológicos ha buscado apoyo médico.
Por su lado, Jesús Oliva, decano de la Facultad de Medicina, aseguró que la encuesta contó con el aval del Comité de Bioética en Investigación en Salud, así como del Departamento de Investigacion del Minsiterio de Salud Pública y Asistencia Social.
elPeriódico, Guatemala (10 sep 09)
Un grupo de 138 estudiantes de Medicina de la Universidad de San Carlos de Guatemala realizaron la primera Encuesta Nacional de Salud Mental.
Los resultados revelan que el 27.8 por ciento de los guatemaltecos reporta un problema psiquiátrico. Esta cifra es un 3.3 por ciento más alto de la media registrada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Esto significa que una de cada cuatro personas en el país ha padecido o padece de un trastorno mental en alguna etapa de su vida.
Las encuestas se realizaron durante mayo y junio de este año. La tesis se hizo entre hombres y mujeres de 18 y 65 años que habitan en 1,398 viviendas distribuidas en 56 sectores de la República. La confiabilidad de la muestra es de un 95 por ciento.
Víctor Puac, coordinador del proyecto, afirmó que el estudio realiza una descripción epidemiológica detallada de los padecimientos mentales de las personas. Puac refirió que es importante resaltar que únicamente el 2.3 por ciento de los afectados por transtornos psicológicos ha buscado apoyo médico.
Por su lado, Jesús Oliva, decano de la Facultad de Medicina, aseguró que la encuesta contó con el aval del Comité de Bioética en Investigación en Salud, así como del Departamento de Investigacion del Minsiterio de Salud Pública y Asistencia Social.
lunes, agosto 31, 2009
Nuevo libro recomendado
Un amigo y colega me envió esta referencia. Me parece interesante. El título original en inglés es:
Bipolar Expeditions: Mania and Depression in American Culture
por Emily Martin
Lo cual se traduciría al castellano en:
Expediciones bipolares: Manía y depresión en la cultura americana
Reseña en castellano:
El comportamiento maníaco tiene una fascinación innegable en la cultura americana de hoy. Alimenta los argumentos de novelas más vendidas y las imágenes de videos de MTV. Es reconocido como la fuerza motriz de empresarios de éxito, como Ted Turner, y se celebra como la fuente de la creatividad de artistas como Vincent Van Gogh y estrellas de cine como Robin Williams. Expediciones bipolares trata de entender la manía y la forma en que pesa sobre la vida de los norteamericanos diagnosticados con depresión maníaca.
Leer más AQUÍ
Bipolar Expeditions: Mania and Depression in American Culture
por Emily Martin
Lo cual se traduciría al castellano en:
Expediciones bipolares: Manía y depresión en la cultura americana
Reseña en castellano:
El comportamiento maníaco tiene una fascinación innegable en la cultura americana de hoy. Alimenta los argumentos de novelas más vendidas y las imágenes de videos de MTV. Es reconocido como la fuerza motriz de empresarios de éxito, como Ted Turner, y se celebra como la fuente de la creatividad de artistas como Vincent Van Gogh y estrellas de cine como Robin Williams. Expediciones bipolares trata de entender la manía y la forma en que pesa sobre la vida de los norteamericanos diagnosticados con depresión maníaca.
Leer más AQUÍ
domingo, junio 21, 2009
Depresión y Suicidios en Guatemala
Hoy salió una interesante entrevista en elPeriódico de Guatemala.
Guatemala, un país para deprimirse
“En Guatemala cada vez hay más factores estresantes y menos atención médica. Eso aumenta los casos de suicidio”, explica el doctor Julio Molina. Dos psiquiatras para cada cien mil personas, escasa cobertura pública, medicamentos caros y un clima de violencia e inseguridad, son algunos de los elementos que hacen de Guatemala un país para deprimirse. Leer más AQUÍ.
Guatemala, un país para deprimirse
“En Guatemala cada vez hay más factores estresantes y menos atención médica. Eso aumenta los casos de suicidio”, explica el doctor Julio Molina. Dos psiquiatras para cada cien mil personas, escasa cobertura pública, medicamentos caros y un clima de violencia e inseguridad, son algunos de los elementos que hacen de Guatemala un país para deprimirse. Leer más AQUÍ.
jueves, junio 18, 2009
Nuevo libro: "Cómo funciona el Cerebro"

Autor: Francisco Mora, médico y doctor en neurociencia.
Alianza Editorial (2da edición, 2009, Madrid).
Me parece un libro muy bueno para comprender el funcionamiento del cerebro. Es de fácil lectura para los que no somos expertos en el tema. Sobre todo, nos interesa el Capítulo 9, titulado ¿Enferman las mariposas del alma? o Cómo funciona un cerebro que mal funciona. En el mismo aborda temas como la enfermedad mental y el cerebro creativo, o genio y locura.
martes, junio 09, 2009
Nueva película: El Solista

En inglés, The Soloist, ha recibido buenas críticas de parte del boletín de NAMI.
La película se basa en el libro de Steve López, en el cual cuenta la historia real de Nathaniel Ayers, un músico talentoso, quien padecía de esquizofrenia y, por ello, termina como vagabundo en las calles de Los Ángeles.
López, un periodista del LA Times, conoce a Ayers por accidente y escribe una historia sobre su caso para el periódico. La película cuenta la evolución de la amistad entre ambos.
Los protagonistas son Robert Downey Jr. (López) y Jamie Foxx (Ayers). Su actuación se considera excelente. La película humaniza la vida de los "sin techo" con trastornos mentales, algo muy frecuente en los EEUU, y resalta la importancia de la amistad. La música de Beethoven intensifica las emociones que se ven en el film.
Es alentador que haya películas que ayuden a educar al público sobre las enfermedades mentales y colaboren a eliminar el estigma.
Video en YouTube con el verdadero Ayers, en homenaje que le hicieron en NAMI
domingo, junio 07, 2009
Enrique Gómez Carrillo: ¿bipolar?
Interesante la descripción que se hace de él:
"Sumado a la irritabilidad en la que vivía el escritor. “El humor del marido neurótico, lo hace amanecer sereno y anochecer iracundo o viceversa, y aún de un minuto a otro el cambio ocurre bruscamente, de manera que la esposa no sabe en qué momento oirá una frase desagradable o recibirá una tierna caricia”, según cuenta Edelberto Torres Espinoza en su extensa biografía sobre Gómez Carrillo. El divorcio llegó 11 meses después."
Ya parace ser una constante esto de escritores bipolares. Ver artículo completo en elPeriódico (7 jun 09).
En "Treinta años de mi vida" el mismo Enrique Gómez Carrillo (Prensa Libre, 23 julio 2006) escribió:
“Crecí alegremente cual una planta silvestre sorprendido desde los primeros pasos por lo contradictorio, lo incoherente, lo inquieto, lo desigual de mi temperamento”.
Más sobre Gómez Carrillo AQUÍ
También es interesante conocer la genelogía de Gómez Carrillo, dado que el trastorno bipolar es heredado:
"Francisco Gómez, originario de Andalucía, España, llegó a la Capitanía General de Guatemala y recién inaugurada la Independencia fue alcalde primero de Comayagua. Se casó en Guatemala con Simona Tadea Flores Torres y su hijo Mariano Francisco Gómez Flores fue bautizado en la Parroquia de la Candelaria de Guatemala, el 2 de enero de 1783. Abogado, contrajo matrimonio con Felipa Josefa Menéndez, hermana del doctor Isidro Menéndez. Fueron padres de José Ignacio Francisco Gómez Menéndez quien nació en Metapán, el 31 de julio de 1813 y murió en Guatemala, el 5 de junio de 1879. Abogado, literato y diplomático, se caso con Carmen Carrillo de Albornoz y Nájera el 13 de mayo de 1837, quien nació en Guatemala, el 18 de julio de 1821, hija de Miguel Carrillo de Albornoz y Archer, Corregidor de Quetzaltenango y Chiquimula, nació en Oajaca, México y murió en Guatemala, el 31 de octubre de 1821, se unió en matrimonio con Agustina Delgado de Nájera y Batres en la parroquia del Sagrario de la Catedral de Guatemala el 14 de julio de 1818. Padres de Agustín Washington Gómez Carrillo quien nació en Guatemala, el 24 de febrero de 1838 y murió el 7 de mayo de 1908. Abogado e historiador, alcalde primero de la capital (1899), se casó con Josefina Tible Machado quien nació en Guatemala y murió el 18 de febrero de 1911, hija del matrimonio de Felipe Tible Bastide, originario de Aurillac, Auvernia, Francia y Dolores Machado Fernández, guatemalteca. Procrearon a Enrique, María de la Luz, Ricardo Salvador, Josefina y Julia Gómez Carrillo Tible."
Disponible en el sitioweb de la Asociación Enrique Gómez Carrillo
Para mayor claridad, ver su árbol genealógico:

Personalmente, sospecho que el TBP le vendría de la familia Batres, por aquello que escribió Pepe Batres Montúfar y que, creo, he comentado antes:
Yo quisiera saber en qué consiste
Que en el curso de un día está mi mente
Unas veces alegre y otras triste
Como mujer fantástica y demente
Que de luto y de púrpura se viste,
Mudando de color continuamente.
No llego a conocer mi fantasía
Y las ajenas… menos que la mía.
Esta es la relación entre Gómez Carrillo y Batres Montúfar:
"Sumado a la irritabilidad en la que vivía el escritor. “El humor del marido neurótico, lo hace amanecer sereno y anochecer iracundo o viceversa, y aún de un minuto a otro el cambio ocurre bruscamente, de manera que la esposa no sabe en qué momento oirá una frase desagradable o recibirá una tierna caricia”, según cuenta Edelberto Torres Espinoza en su extensa biografía sobre Gómez Carrillo. El divorcio llegó 11 meses después."
Ya parace ser una constante esto de escritores bipolares. Ver artículo completo en elPeriódico (7 jun 09).
En "Treinta años de mi vida" el mismo Enrique Gómez Carrillo (Prensa Libre, 23 julio 2006) escribió:
“Crecí alegremente cual una planta silvestre sorprendido desde los primeros pasos por lo contradictorio, lo incoherente, lo inquieto, lo desigual de mi temperamento”.
Más sobre Gómez Carrillo AQUÍ
También es interesante conocer la genelogía de Gómez Carrillo, dado que el trastorno bipolar es heredado:
"Francisco Gómez, originario de Andalucía, España, llegó a la Capitanía General de Guatemala y recién inaugurada la Independencia fue alcalde primero de Comayagua. Se casó en Guatemala con Simona Tadea Flores Torres y su hijo Mariano Francisco Gómez Flores fue bautizado en la Parroquia de la Candelaria de Guatemala, el 2 de enero de 1783. Abogado, contrajo matrimonio con Felipa Josefa Menéndez, hermana del doctor Isidro Menéndez. Fueron padres de José Ignacio Francisco Gómez Menéndez quien nació en Metapán, el 31 de julio de 1813 y murió en Guatemala, el 5 de junio de 1879. Abogado, literato y diplomático, se caso con Carmen Carrillo de Albornoz y Nájera el 13 de mayo de 1837, quien nació en Guatemala, el 18 de julio de 1821, hija de Miguel Carrillo de Albornoz y Archer, Corregidor de Quetzaltenango y Chiquimula, nació en Oajaca, México y murió en Guatemala, el 31 de octubre de 1821, se unió en matrimonio con Agustina Delgado de Nájera y Batres en la parroquia del Sagrario de la Catedral de Guatemala el 14 de julio de 1818. Padres de Agustín Washington Gómez Carrillo quien nació en Guatemala, el 24 de febrero de 1838 y murió el 7 de mayo de 1908. Abogado e historiador, alcalde primero de la capital (1899), se casó con Josefina Tible Machado quien nació en Guatemala y murió el 18 de febrero de 1911, hija del matrimonio de Felipe Tible Bastide, originario de Aurillac, Auvernia, Francia y Dolores Machado Fernández, guatemalteca. Procrearon a Enrique, María de la Luz, Ricardo Salvador, Josefina y Julia Gómez Carrillo Tible."
Disponible en el sitioweb de la Asociación Enrique Gómez Carrillo
Para mayor claridad, ver su árbol genealógico:

Personalmente, sospecho que el TBP le vendría de la familia Batres, por aquello que escribió Pepe Batres Montúfar y que, creo, he comentado antes:
Yo quisiera saber en qué consiste
Que en el curso de un día está mi mente
Unas veces alegre y otras triste
Como mujer fantástica y demente
Que de luto y de púrpura se viste,
Mudando de color continuamente.
No llego a conocer mi fantasía
Y las ajenas… menos que la mía.
Esta es la relación entre Gómez Carrillo y Batres Montúfar:
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